Crítica: RALPH ROMPE INTERNET

El grandote y bonachón Ralph y la pequeña rebelde Vanellope vuelven en una secuela de gran cuidado formal en su animación y personajes; cambiando el viaje de descubrimiento y de amistad de la primera entrega en el mundo del arcade y los videojuegos a la inmensidad continua de Internet en una secuela que amplia y continua el dibujo de la amistad de sus protagonistas; centrándose en especial en la búsqueda de la identidad de ambos y el encontrar un lugar en el mundo virtual en el que viven.