769: Hard to be a God

El trabajo final de Aleksei German es claro en su titánica naturaleza como un trabajo artístico con una visión única y de una ejecución admirable, pero por todo lo que hace bien al crear un mundo del que se desprenden cuestiones significativas a partir de la intriga que crea, su carácter de observación similar al de un documental presenta una paradoja como trabajo de ficción, ya que la historia que cuenta permanece sofocada bajo una fuerte necesidad de convencer al espectador de un mundo devastado, gestando entonces la incertidumbre de para qué contar cuando lo que importa es mostrar.
3.9/5