Aprender a aprender

El estudiante del pasado era el que esperaba que el Maestro determinara qué y cómo aprender. Hoy, la ecuación ha cambiado, porque el Maestro ha devenido en un facilitador que de la manera más horizontal posible, debe incitar en sus alumnos la duda, que bien encaminada, logrará que el aprendiz indague en esa ausencia de certezas. El Maestro también se nutre de conocimientos no previstos en este intercambio.
Hoy aprender lo correcto de manera correcta, es clave para sobrevivir con consciencia plena de lo que realmente pasa en nuestros contextos individuales, en un mundo en el que nos dicen qué pasa de todo y en el que muchas cosas qué pasan no se nos dicen.
Son muchos los actores de la estructura social que sostienen que lo que ellos manifiestan es lo verdaderamente importante (los gobiernos, los políticos, los medios de comunicación, las religiones, los artistas, el ejército, los filósofos, las escuelas, etc).¿Quién tiene verdaderamente la razón?.
El presente nos llena de una cantidad abismal de información en el cual a veces es más fácil perderse que encontrarse. Sin embargo, es en esta paradoja donde se puede localizar también el camino del desarrollo personal en términos de adquisición de información, habilidades, técnicas, conocimientos y cultura en general.
Aunque el ejemplo que cito, alude a la adquisición de idiomas, es posible utilizar el mismo método para hacerse de conocimientos en casi cualquier ámbito de la ciencias, utilizando para esto por ejemplo las herramientas y la información que nos brindan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Cito entonces a Núñez Paris, (p.195, 2004), quien sostiene que:

“Se busca desarrollar en el sujeto la autonomía de aprendizaje por la identificación de sus propias estrategias. El alumno ha de ser capaz de gestionar su propio aprendizaje, es decir, capaz de decidir acerca de sus objetivos, de seleccionar materiales, métodos y tareas, decidir —de acuerdo con sus objetivos— sobre la organización y la realización de las tareas y, por fin, elegir criterios de evaluación y usarlos en ella. Por lo tanto, respecto al alumno existe:
— Una preocupación por su crecimiento individual a través de la interacción en un ambiente favorable
— Una preocupación por el aprendizaje a través de la experiencia, es decir, cuanto más utilice el alumno la Lengua Extranjera más fácilmente la aprenderá. («se aprende a comunicar comunicando»).
— Una preocupación por el proceso natural de sus aprendizajes y fases de desarrollo.
— Una preocupación por sus intereses, ritmos y estilos de aprendizaje.
— Una preocupación por promocionar su responsabilidad y el “aprender a aprender.”

Aprender es un goce que más que escuela, implica disciplina, pasión, creatividad y una actitud eterna de adaptación a los nuevos métodos de enseñanza-aprendizaje. Hay idiotas con doctorado y hay sabios sin educación formal. El éxito es solo de aquellos que logran sistematizar su conocimiento para alcanzar objetivos previa y conscientemente propuestos.
Sirva esta reflexión para que todos logremos aprender eso que nos apasiona y que al mismo tiempo, nos será útil para sobrevivir en el mundo práctico de las cosas materiales, como en el importante mundo abstracto de las ideas, la filosofía y la espiritualidad. Es cuanto.

Mtro. Jesús Ramos Medina

REFERENCIA
Núñez París, F. (2004). El aprendizaje y el autoaprendizaje de lenguas extranjeras en adultos (contexto francófono) [en línea]. Universidad SEK Segovia, España. Disponible en
http://www.cibereduca.com/temames/ponencias/julio/…/p140.htm [Fecha de consulta 13. 07.19].