Comunicación y política en tiempos de Big Data

En mayo de 2018, dos reportajes en The Guardian y The New York Times, basados en los testimonios de Christopher Wylie, analista de datos y ex empleado de Cambridge Analytics, destapaban el escándalo: se habían recolectado los datos personales de alrededor de 80 millones de usuarios y usuarias de Facebook, datos que habían permitido crear perfiles (políticos y sicológicos) de votantes a quienes, mediante microsegmentación, se les habían teledirigido mensajes especialmente diseñados para cada perfil, mensajes que podrían haber sido determinantes en la elección presidencial que Trump ganó en 2016…

… Y aquí es donde la minería y análisis de datos (Mercer) se encuentran con la comunicación (Bannon), dando inicio a la era de las fake news y la manipulación electoral mediante microsegmentación en una campaña electoral exitosa que se tradujo en la victoria de Trump en Estados Unidos….

… Facebook extrae nuestros datos en primer lugar de la actividad que generamos en sus empresas y productos (Instagram o Whatsapp también son de su propiedad), actividad que genera patrones muy valiosos para las empresas que nos quieren vender algo.

En segundo lugar, y quizás más importante, nuestros datos son expuestos por medio de Facebook Pixel, un código invisible que nos sigue en nuestro accionar diario en Internet, sea cuando bajamos una app, compramos productos o servicios o rellenamos formularios de registro…

… De esta manera, y mediante la geolocalización, tanto las empresas que hacen minería de datos, como los data brokers, que trafican con ella, saben dónde vivimos, donde estudiamos, qué nos gusta comer, a qué gimnasio vamos, donde pasamos las vacaciones o, por supuesto, cuales son nuestras simpatías, pero también nuestros miedos, políticos…

… El futuro se va convirtiendo en pasado en la medida en que entregamos nuestras vidas en forma de datos, dando una nueva vuelta de tuerca a la mercantilización de nuestras vidas, al control en tiempo real no ya de lo que consumimos, sino de lo que pensamos y deseamos, abriendo una nueva dimensión para las campañas políticas. La combinación de Big Data con microsegmentación, fake news y las famosas granjas de trolls, que impulsan corrientes de opinión, son los nuevos campos de batalla. Las batallas en el desierto de lo real…

 

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