Internet en Cuba: del salto al asalto

Por Christian Serafín Jiménez

Caricatura: Osval

Cuando en diciembre del 2018, ETECSA anunciaba públicamente el comienzo de las prestaciones del servicio de acceso a Internet a través de la red de datos móviles, un considerable número de usuarios se interesó de inmediato por el novedoso suceso. Con el incremento de los clientes que accedieron desde el primer momento al ciberespacio utilizando la 3G, también aparecieron las reacciones que en la actualidad inundan las redes sociales, aunque ha transcurrido casi un año desde aquel entonces.

Por estos días se reavivó el intenso debate en torno a los nuevos y polémicos planes de datos y sus respectivos precios para el uso de la 4G en Cuba. El tema en cuestión marca tendencia en los espacios de discusión en la web, pero desde sus inicios trae consigo controvertidos análisis y exigencias.

Dos pruebas gratuitas, así como intensas jornadas de familiarización con la nueva tecnología sirvieron de antecedente para comprobar la eficacia del sistema y la infraestructura tecnológica de la Empresa de Telecomunicaciones encargada de llevar adelante todo lo que concierne al proceso de informatización de la sociedad cubana.

Quizás las opiniones más recurrentes de la población al respecto sean las relacionadas con los costos y la calidad del servicio que se ofrece.

Ciertamente los precios de los paquetes de internet que se comercializan son elevados, inaccesibles en muchos casos. Las recomendaciones hechas desde un principio para el ahorro de datos, privan a los internautas de realizar varias funciones, tales como ver y descargar videos de YouTube, utilizar determinadas aplicaciones, o pasarse demasiado tiempo en Facebook. Aparecen entonces los trucos para reducir el consumo y las preocupaciones cada vez que activamos los datos móviles. Otro aspecto en el que no concuerdan algunos de los consumidores es la duración mensual de los paquetes, aunque a la mayoría la cantidad de megas asignados no le alcanzan para terminar ese periodo ni en sueños. También podemos preguntarnos, ¿por qué no existe una oferta mucho más barata para la navegación nacional? Por otro lado, tiene gran aceptación la bolsa de correo que permite utilizar aplicaciones de mensajería como Todus y Sijú.

A pesar de los inconvenientes con los precios, existe un elevado índice de compras, sobre todo del paquete de 1GB. No es menos cierto que al rebajar los costos, aumentaría considerablemente la demanda en un momento donde no se cuenta con una tecnología capaz de soportar tal avalancha. Simplemente crecen las compras de ofertas, pero se afecta la calidad del servicio solicitado, y los que exigieron en un principio la disminución, serán ahora los primeros en protestar por la inestabilidad y la poca eficacia del sistema.

La campaña en redes sociales «Bajen los precios de Internet» cobró un importante auge en los últimos meses. ETECSA se convirtió en blanco de memes, burlas y sátiras por doquier. Tal vez la espera desespera, otros confían en que tarde o temprano habrá una mejoría, en lo que sí coincidimos todos es que los precios han de ser más asequibles. 

La agitación de estos tiempos no se reduce solo a las críticas e inconformidades, cada día se trabaja por el perfeccionamiento de los servicios. La empresa en estos momentos se encuentra inmersa en el despliegue de la tecnología 4G, una meta por cumplir antes de que concluya el año. La cuarta generación, una novedad para nuestro país, ofrece un mayor ancho de banda para el tráfico de datos. El inicio de la fase de prueba dejó un sabor agridulce porque se afectaron en algún momento las redes 2G y 3G. En la actualidad la red 4G/LTE está presente en casi todas las cabeceras provinciales. Con su habilitación queda el camino libre para una mayor calidad en las prestaciones, pero también para aliviar la red 3G y por supuesto para una rebaja en los precios.

Saltemos, pero con cordura

Recientemente Cubacel anunció a través de su cuenta en Twitter que dentro de un breve tiempo se reducirían las tarifas y se crearían nuevas alternativas para satisfacer las necesidades según el consumo de datos de cada individuo. Las especulaciones estuvieron a la orden del día, mientras se esperaban los pronunciamientos oficiales.

Y finalmente llegó el momento. El pasado 22 de noviembre salieron a la luz las nuevas ofertas para la 4G/LTE que incluyen:

. Bolsa diaria de 150 MB por 1.00 CUC

. Paquete de 6.5 GB por 35.00 CUC (más 300 MB .cu)

. Paquete de 10 GB por 45.00 CUC (más 300 MB .cu)

 Los nuevos paquetes no tienen nada de atractivo, son excesivamente caros y decepcionan a los que esperaban una opción más accesible. Ni siquiera la bolsa diaria anima a muchos, aunque es una buena alternativa para aquellos que necesiten conectarse de forma urgente.

No obstante, se explicó que estos planes de datos tienen el objetivo de complacer las demandas de los «grandes consumidores» que utilizaban la 3G. Son solo los primeros pasos en el uso de la 4G. Según Mayra Arevich, presidenta de ETECSA, la empresa continua la expansión de esta tecnología y con ello creará nuevas ofertas asequibles para nuestra población, esperemos entonces por ellas, y recordemos que la red 4G/LTE aún no está disponible en todo el país, por lo que tiene mucho para brindarnos en lo adelante.

Al parecer el acoso de estos días por las poco seductoras opciones de la 4G, hizo posible el lanzamiento este 2 de diciembre de nuevos planes, entre ellos la adquisición de 400 MB por 5 CUC, disponible para ambas redes y además un bono de megas que pueden utilizarse bajo cobertura 4G.

Cualquier alternativa encaminada a favorecer el acceso de los cubanos a la red de redes será bien recibida. Alienta saber que el principal interesado en que eso suceda es el Estado y las empresas vinculadas a la informatización, aunque se espere de ellos pasos más acelerados. Claro que todo cuanto se divulgue por parte de las autoridades competentes traerá consigo una interminable caterva de polémica. El desarrollo de la Internet en Cuba tiene un amplio camino por recorrer todavía, y mientras ocurra ese tránsito habrá mucho de qué hablar.