La política según Netflix

Realeza, espías y terrorismo son los temas más frecuentes entre los títulos sobre política disponibles en Argentina.

De acuerdo a un estudio propio realizado en noviembre de 2019 sobre el catálogo de Netflix para Argentina, se contabilizaron 100 títulos con contenido “político” entre series, películas y documentales. Se incluyó en la muestra el contenido de ocho etiquetas diferentes sobre esta temática, que la plataforma utiliza para clasificar sus títulos. Debido a la dificultad para determinar qué es contenido “político” se optó por una definición formal considerando solamente aquellos referidos a “la política” como lo instituido, es decir que hicieran referencia explícita a los poderes del Estado y sus múltiples instituciones y agencias, a lo que sumamos los partidos políticos, dejando por fuera la noción más profusa y amplia de “lo político”.

“La política” en Netflix son principalmente series y películas de ficción (69%) y en menor menor medida documentales (31%). Si observamos los países responsables de su producción, Estados Unidos, Reino Unido y Corea del Sur, identificados en rojo en el mapa, representan el 70% del total. El resto se divide entre 18 países, diez de los cuales son países centrales desarrollados o de Europa occidental: España, Francia, Alemania, Australia, Italia, Austria, Canadá, Dinamarca, Holanda e Israel. Este panorama de alta concentración de países productores contrasta si observa más ampliamente el catálogo de Netflix en todos sus géneros y formatos, que incluye contenidos más diversos en su origen: según un estudio realizado a comienzos de este año, el catálogo para Argentina del hasta ahora principal prestador de servicios de video a demanda, contenía títulos provenientes de 55 países de los cinco continentes. Sin embargo el discurso y la creación de sentidos en relación a “la política” queda principalmente en manos de tres países.

Si se observan las temáticas predominantes en los contenidos analizados, ganan peso las ficciones y documentales referidos a la realeza. De Enrique V hasta Isabel II, pasando por Grace Kelly y la princesa Diana, Netflix abunda en relatos sobre sus luchas personales, bondades y miserias. Igual presencia tienen los contenidos cuyos actores salientes son agentes de seguridad e inteligencia, en todos los casos de Estados Unidos, Reino Unido e Israel. Así, miembros del FBI, CIA, MI5 y Mossad son retratados en papeles cruciales en la defensa del orden, la Democracia y la seguridad mundial: “Agente de la CIA busca proteger una democracia emergente en Europa del este y detener un golpe militar”, anticipa la sinopsis de la película Kill Ratio (EEUU, 2016). No obstante la épica bélica de Hollywood se reproduce y amplifica en Netflix donde alcanza el 18% del catálogo de contenidos sobre “la política”. El presidente de los Estados Unidos es target de múltiples atentados, dentro de su propio país, en la Casa Blanca, en España,  e incluso en el espacio aéreo junto a toda su familia, cuando el avión presidencial Air Force One es capturado por “terroristas rusos”.

Al ascenso del Nazismo y la Segunda Guerra Mundial son también una temática saliente, en particular en formato documental. En este punto se destacan desde actos heroicos como en El fotógrafo de Mauthausen (España, 2016) cuyo protagonista roba negativos para probar las atrocidades del régimen, hasta El banquero de la resistencia (Holanda, 2018) que relata la historia de los hermanos Walraven y Gijs van Hall, quienes deciden ayudar a financiar la resistencia. Aunque el catálogo no se caracteriza por incluir títulos antiguos hace una excepción a la regla con el documental histórico de Frank Capra Preludio a la guerra (EEUU, 1942) encargado al cineasta por el gobierno de Estados Unidos con fines propagandísticos, cuya sinopsis anticipa que trata sobre el “ascenso del autoritarismo en Alemania, Italia y Japón mientras Estados Unidos se preparaba para defender la libertad”.

América Latina por su parte aporta siete títulos al catálogo de contenidos “políticos”, cuatro de los cuales abordan las tramas de corrupción entre los políticos y el mundo empresarial. La corrupción vinculada a “la política” es precisamente donde mayor diversidad de países productores se observa. En este rubro encontramos títulos de Brasil, México, Italia, Francia, India, España, y apenas dos de Estados Unidos. De América Latina interesa a Netflix especialmente la figura del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, cuyo cautiverio y tortura desde 1973 queda retratado en el film  La noche de los 12 años (Uruguay, Argentina, España, 2018) y el documental del cineasta serbio Emir Kusturica, El Pepe, una vida suprema, de próximo estreno.

Aunque el catálogo de Netflix en general, y en menor medida los títulos que reflejan el mundo de “la política” dan muestra de la existencia de conexiones transversales gracias a contenidos que viajan desde y hacia distintos países, algunos de ellos habitualmente fuera del mainstream audiovisual occidental como Croacia o República Checa, se trata no obstante de flujos profundamente asimétricos. Al margen de las hipótesis que abonan de manera simple la existencia de un imperialismo cultural ejercido desde el norte hacia el sur global, Netflix como espacio discursivo reserva para su país natal (y sus aliados) un lugar de privilegio como origen del flujo de contenidos que demarca la agenda temática, los hechos, personajes y explicaciones que encontramos sobre “la política” quienes acudimos a su catálogo como parte de nuestra dieta audiovisual.

Nota originalmente publicada en el portal LetraP