Los apagones descentralizados en Internet

Hoy vamos a poner sobre la mesa un tema de debate, aunque desde esta orilla simplemente lo vamos a tomar de carácter informativo y para el conocimiento de todas las probabilidades, algo que sirve de ayuda cuando se trata de anteponerse a los eventos imprevistos, en otras palabras, es mejor un protocolo preventivo a uno reactivo, y sabiendo esto ya estás un paso por delante de los demás, pero entremos en contexto.

En un foro comentaron lo siguiente, con relación a la posibilidad de un apagón prolongado: “si el apagón fuese en partes, el que acaparase la tasa de hashrate, comenzaría a rezar para que el apagón siguiese activo el mayor tiempo posible”. Sin duda, un comentario con altas repercusiones, pero que la imaginación de cada uno llegue hasta donde se lo permita, recuerden que este contenido es solo para informar.

Entonces, sigamos… Hay tres tipos de apagones: apagón social (cuando se cae una red social o una página particular), apagón de internet (cuando la caída es masiva), y apagón eléctrico, una situación ya mucho más cercana al Apocalipsis pero que debemos tener en el radar.

Este último, de convertirse en un apagón prolongado, crearía una alta vulnerabilidad informática, sin dejar de tener en cuenta que, al desconectar una parte de la red, la otra ganaría poder. Por ejemplo, para el caso de las personas que operen Bitcoin en internet, estarán en desventaja frente a los usuarios que tengan acceso a un Bitcoin o conexión satelital, porque continuarían literalmente recibiendo todo el poder de hash.

Este tipo de situaciones o planteamientos, que podrían ser sucesos a futuro, permiten cuestionar la viabilidad de proyectos que parecen descentralizados, pero que sin duda, están tan conectados al sistema, que necesitan costos adicionales para su operación y en nada ayudan al cuidado del medio ambiente, por el contrario, continúan abasteciéndose de él como aquellos señores del gas y el petróleo.