Los memes, ideas que se propagan en forma viral

Contenido mayormente humorístico o irónico compuesto por imágenes acompañadas de un texto corto, los llamados “memes” se transmiten a través de Internet, principalmente por las redes sociales, convirtiéndose en un fenómeno internacional.

Desde el campo comunicacional, pasando por lo social y hasta lo político, la importancia de los memes y su significado cada día se extiende más y más.

En la actualidad, están considerados por las nuevas generaciones como una forma de comunicación versátil y efectiva en las redes sociales. Es un género discursivo digital, es decir un tipo de texto generado por la proliferación de los smartphones y la conectividad asociada a Internet.

En términos generales, en las redes sociales los memes se perciben como algo humorístico. Es decir, como un tipo de modismo contentivo de chistes o algún contenido relajante.

Aunque los comunicadores, relacionistas públicos, publicistas y profesionales de la mercadotecnia también suelen usarlo como una estrategia de mercadeo viral y “mercadeo de guerrilla”.

En este sentido, sirven para crear una imagen de inteligencia o modernidad asociada al producto a promocionar. Un ejemplo de uso comercial es la publicidad de películas, donde se busca generar una actitud positiva en críticos y espectadores.

Desde el punto de vista del gran público, los memes buscan expresar una idea, revestidos de un tinte humorístico, aunque también pueden incorporar otro tipo de emociones como el sarcasmo, la ironía o el rechazo a ciertos convencionalismos sociales.

Es un tipo de contenido mediático que se sustenta en la constante elaboración, imitación y difusión de los contenidos ya existentes, y de los de nueva creación.

Así recreado se reenvía un sin número de veces a través de las redes. En este sentido hace honor a su nombre, ya que la palabra “meme” proviene de la antigua palabra griega “mimema”, cuyo significado se puede traducir como “algo que se imita”.

El término “meme” fue acuñado y utilizado por primera vez en el año 1976 por el sociobiólogo Richard Dawkins en su obra “The Selfish Gene” (El gen egoísta).

Dawkins dice que el comportamiento humano no solo se determina por la genética, sino que también está determinado por factores externos. Y, por esta razón, introdujo el concepto de “meme”, que lo define como “unidad de transmisión cultural o unidad de imitación” en el sentido más amplio del término.

Desde el punto de vista cultural, los memes se encargan de transmitir las ideas y pensamientos de una sociedad en un determinado momento y entorno.

Aparecen, por tanto, como un medio novedoso y moderno que se utiliza para hacer llegar a muchas personas el sentir de quien los crea o la situación actual de la sociedad en que se desenvuelve.

Como sea, el uso masivo que se le da conecta con la función de hacer reír. Ya sea una opinión, una inconformidad, un sentimiento, una idea o un concepto referente a cualquier campo, viene teñido de un contenido humorístico.

Esta mezcla de humor y emoción hace del meme un poderoso artefacto con aptitud para contagiar a través de la red. Es un mensaje virtual cuyo formato y contenido tiene vocación viral.

“Es una idea contagiosa que se transmite a través de Internet de forma muy rápida; se propaga de forma viral y va mutando por el camino, como sucede con las leyendas urbanas”, explica Delia Rodríguez, periodista y escritora, autora del libro “Memecracia”. 

© El Día de Gualeguaychú