Crítica: ANON (2018)

Tras un irregular Bonnie & Clyde en clave sci-fi (In Time) y todavía bebiendo de los éxitos y reconocimiento de su filme más célebre de los noventa (Gattaca), Andrew Niccol continua ofreciendo premisas de un futuro cercano distópico para reflexionar sobre la tecnología y la humanidad en esta cinta producida y estrenada en Netflix que aunque deja premisas interesantes no cuaja y decepciona en un desarrollo ilógico y más simple de lo que aparenta.