Tecnoestrés y Nomofobia

La tecnología se ha apropiado del mundo y nuestra cotidianidad está invadida por pantallas. Sin darnos cuenta, pasamos muchas horas al día en la computadora o en el teléfono o en el TV, quizás más de lo que te imaginás. Nuestro cerebro no está diseñado para procesar tantos estímulos al mismo tiempo, y la sobrecarga de información y el abuso de las TIC’s (Tecnologías de la Información y Comunicación) nos genera una situación de estrés tecnológico o tecnoestrés.

Este fenómeno de estrés nos produce tensión, ansiedad, falta de concentración, nos sentimos agotados y a la vez queremos estar pendientes de todo lo que pasa en el mundo digital. Por más que queramos atender todo a la vez, no podemos, el exceso de la información nos abruma (infoxicación) y a la larga nos volvemos más superficiales, nuestro cerebro pierde capacidad de análisis.

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Las TIC’s nos enseñaron que todo tiene que ser rápido, todo tiene que tener una respuesta ahora, una reacción, un feedback y nos cuesta más las cosas que llevan tiempo y que requieren de paciencia y esfuerzo. Las redes sociales generan en nuestro cerebro una serie de neurotrasmisores como la dopamina o la serotonina que nos producen bienestar y felicidad. Y cuando no tenemos estos estímulos nos sentimos frustrados, perdidos, vacíos y volvemos a conectarnos recurriendo siempre a la tecnología como salvavidas emocional, esto puede ser el principio de una adicción conductual.

No podemos desconectarnos

La Nonofobia es el miedo irracional a pasar tiempo sin tu teléfono. ¿Nunca te pasó que no encontras tu teléfono y te desesperas? o que te olvidas el teléfono al salir y volves a tu casa exclusivamente a buscarlo, o simplemente te quedas sin batería y tenes que pasar una jornada sin él, o simplemente te quedas sin conexión a internet y te fastidias. Creo que todos tenemos un poco de nomofobia, aunque hay casos que son realmente preocupantes. Lo cierto es que no tenemos hábitos de desconexión. Cuándo estamos en reunión o hablando a la cara con amigos, familia o pareja, siempre hay un teléfono en la mesa y en el mínimo sonido o vibración ya es atendido como urgencia. Es que nadie nos enseñó a lidiar con esto, lo aprendemos sobre la marcha. Quizás estamos a tiempo de dejar un poco el teléfono y disfrutar de otras cosas que nos rodean.

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Cómo sobrellevar el tecnoestrés y evitar la nomofobia

Lo primero es aceptar que el estrés siempre está presente en nuestras vidas, porque es algo biológico y no podemos deshacernos de él. Sin embargo hay formas de lidiar con esto y no sufrir sus consecuencias y a la vez no depender tanto de las tecnologías. Probá estos cambios.

  • Desconectar un poco: Poné horarios para usar las tecnologías no abuses, seguro no necesitás estar tantas horas viendo una pantalla. Existen apps que te grafican el tiempo que usas el celular, prueba alguna y te sorprenderá el resultado.
  • Enfócate. Dedica tu atención a una cosa por vez, en su debido tiempo. Si estás en la oficina dedicate a los informes y no al grupo de whatsapp que tiene 200 mensajes sin leer. Hay tiempo para todo, pero no podés atender todo a la vez.
  • Divide. Si tienes mucho que hacer y eso te estresa, divide en pequeñas tareas, y dedicate a ir compiéndolas de a una. Sin darte cuénta vas a cumplir el objetivo antes de tiempo.
  • Descansa. Pero descansa lejos de la tecnología. Porque aunque nuestro cuerpo se relaje nuestro cerebro sigue teniendo actividad si estamos pendientes de las redes sociales hasta últimas horas. Deja el teléfono un buen rato antes de irte a dormir.
  • Pierde el medio a desconectarte. Intenta salir un día sin teléfono y disfruta de otras cosas. No debe ser tan grave, tus abuelos no tenían uno.
  • Modo avión. No necesitas volar para usar esto. El modo avión desactiva todas las conexiones del teléfono. Si tienes música descargada o podcasts, puedes disfrutarlos sin estar pendiente de las notificaciones.
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El verdadero peligro no es que los ordenadores empiecen a pensar como los hombres, sino que los hombres empiecen a pensar como los ordenadores.

Sydney Harris