Un nuevo tipo de capitalismo y su relación con las redes sociales digitales

El fenómeno de las monedas virtuales como forma de pago para el intercambio de bienes y servicios cuyas principales características son: la eficiencia, la seguridad y la simplicidad en las transacciones, buscan ser una alternativa confiable que pretende dinamizar el sistema económico mundial.

Son eficientes porque el pago se efectúa en cuestión de minutos frente a otros sistemas, en los cuales la liquidación de la negociación entre las partes se hace días después. Tienen seguridad porque utilizan una tecnología llamada Blockchain, el término surge a partir de la utilización combinada de criptografía, matemáticas y tecnología (hardware y software) para validar el dinero virtual por medio de los llamados “mineros” que verifican los algoritmos a cambio de obtener una pequeña propina para el primero que lo haga; y son transacciones simples porque no utilizan intermediarios durante el proceso ya que se hacen de persona a persona. A continuación un vídeo explicativo sobre el funcionamiento de Blockchain:

Se pueden consultar todos y cada uno de los movimientos realizados en la Página web oficial de Blockchain , ya que son de acceso libre y es parte fundamental de la filosofía de su creador Satoshi Nakamoto, basado en el principio de confianza. Estas criptodivisas son descentralizadas es decir, no pertenecen a ningún banco, tampoco a algún país ni tienen filiación política, lo cual les permite un uso libre a nivel global y con una tasa de cambio flotante.

En primer lugar, a raíz de la reciente crisis económica norteamericana (2007-2009) y apoyándose en la tecnología tuvieron un segundo aire para hacer su aparición en la escena bursátil e impulsar la denominada economía colaborativa. José María Hidalgo, profesional en informática (citado en López, 2017 p. 57) define la economía colaborativa de la siguiente manera:

En primer lugar, quiero destacar el verdadero sentido de la economía colaborativa, que nace del enfrentamiento entre el consumo y la propiedad. La economía colaborativa propone un consumo compartido de los bienes y servicios que se antepone a la propiedad. Se entiende que para que exista un consumo de algo basta con el acceso y su uso, no teniendo por qué concurrir una relación de propiedad. Sirva como ejemplo el conocido uso compartido que, desde la década de los años 60, se hace en Ámsterdam con las bicicletas, gracias a la iniciativa de un organismo municipal.

En segundo lugar, al ser una tecnología disruptiva como lo fue la Internet en su momento, es normal que cause temor por la forma en la que pueda cambiar la sociedad y las interacciones entre los individuos, ya que “Lo nuevo muchas veces da miedo o desconfianza, sobre todo cuando vienen a ser una alternativa a algo que nos da “seguridad”, en este caso esa seguridad es la económica” (Ortega).

El Bitcoin es la moneda virtual más conocida en la actualidad gracias a la difusión mediática que la ha popularizado, dando como resultado un nuevo preámbulo en las reglas de juego en el sector financiero, pues “La nueva economía ha surgido en el último cuarto del siglo XX porque la revolución de la tecnología de la información proporcionó la base material indispensable para su constitución” (Castells, 2000 p. 121).

En la versión en español de su sitio web , Bitcoin se promociona como “una innovadora red de pagos y una nueva clase de dinero” a la vez que hace énfasis en sus redes sociales  para divulgar su información.

En tercer lugar, para entender la relevancia de este fenómeno en la actualidad hay que comprender la concepción y evolución del dinero virtual, el sitio web GitHub presenta un cuadro evolutivo sobre los eventos más importantes en el desarrollo del dinero virtual, así como también una línea de tiempo con todas las criptomonedas creadas.

Para finalizar, es un paradigma que cambiará de manera radical la forma de concebir el mundo y puede tener diferentes aplicaciones en varios aspectos de la sociedad, no solo el campo económico. La utilización de las redes sociales para generar e intercambiar información y conocimiento sobre cómo opera y se comporta la moneda digital es pieza clave en el desarrollo de la misma, pues equivale a las bolsas de valores que existen en la actualidad, la diferencia radica en que la información es manejada por personas que no necesariamente soy especialistas en temas económicos, pues “el Bitcoin puede verse como una respuesta de la sociedad a las fallas del mercado financiero global” (Marshall, 2018 p. 29).

En el siguiente video, Don Tapscott explica la forma en la cual la tecnología y las redes sociales se combinan para brindar una forma novedosa de transformar y entender la manera de ver el mundo.

https://embed.ted.com/talks/lang/es/don_tapscott_how_the_blockchain_is_changing_money_and_business

Bibliografía

Bitcoin, el cambio de paradigma económico. Liliana Camacho Ortega. Consultado en: http://www.academia.edu/download/33908628/Bitcoin.pdf.

La economía colaborativa. José María López Jiménez. Consultado en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6108227.pdf

La sociedad red. Manuel Castells. Consultado en: http://www.felsemiotica.org/site/wp-content/uploads/2014/10/LA_SOCIEDAD_RED-Castells-copia.pdf