Black Mirror reaparece con una sexta temporada

Mucho tiempo llevábamos sin tener noticias de Black mirror, acostumbrada la serie a tener un ritmo de producción de tres capítulos cada uno o dos años, la última tanda en 2019. Pues parece que Annabel Jones y Charlie Brooker, las mentes detrás de la famosa distopía, han llegado a un acuerdo para producir una sexta temporada que podría llegar a Netflix a finales de este año o principios del que viene. Tampoco se sabe mucho más. Ni cuántos capítulos van a componer esta etapa ni el argumento de ninguno de sus episodios, menos aún quién o quiénes los van a dirigir o el elenco que va a formar parte del proyecto. Sin duda, una enorme alegría para todos aquellos que hemos seguido la evolución de la serie al completo y nos hemos reído, sorprendido o llorado con sus ingeniosas propuestas. Para otra ocasión, debería plantearme elaborar un ranking del 1 al 10 con los mejores capítulos de Black mirror. Fijo que suscitaría algo de controversia (o no). Ideas futuribles aparte, el rumor de un supuesto retorno se filtró a través de la revista Variety y luego fue confirmado por la propia plataforma de streaming, que ha dado el visto bueno al regreso de la franquicia. Lo que sí aseguran es que conservará el formato original de lo realizado hasta entonces, es decir, el carácter autoconclusivo del universo creado por Brooker.

Jon Hamm en Blanca Navidad, el especial de Black Mirror para televisión

¿Creéis que la espera habrá merecido la pena? Caben dos opciones: a juzgar por los resultados cualitativos de los últimos episodios, si trazamos una línea progresiva desde el comienzo, es cierto que ha sufrido un bajón destacable respecto a tan demoledor inicio. Posiblemente, si no hubieran existido joyas como El himno nacional (2011), Ahora mismo vuelvo (2013), Oso blanco (2013) o San Junipero (2016) estaríamos hablando de un nivel, el actual, bastante aceptable. Pero no. La otra posibilidad, nada descartable, es que su equipo se haya tomado unas vacaciones sabáticas para sopesar –y posteriormente exportar- historias lo suficientemente atrayentes como para recuperar la ilusión en Black mirror. Tampoco sería descabellado. Pero la verdad es que, sin que sirva de precedente, el causante en la demora no ha sido el odioso Coronavirus sino un conflicto derivado de la concesión de derechos entre los fundadores primigenios, Brooker y Jones, y la productora que se ha hecho ahora con los mismos. Antes, recordemos, un poco, los orígenes de la serie.  

Fotograma de San Junipero, una de las cumbres de la exitosa serie creada por Charlie Brooker

Black mirror arrancó en 2011 de la mano de Charlie Brooker con una partida de tres capítulos que se emitieron en la cadena británica Channel 4 –sí, la misma que transmitió la paranoica Utopia (2013)-. Esa remesa, compuesta por El himno nacional, Tu historia completa y 15 millones de méritos, es, sin duda, historia de la televisión. Black mirror ofrecía un panorama desolador de una sociedad esclava de la tecnología, con graves carencias comunicativas, caprichosa, deshumanizada en suma. Un futuro muy negro, que en realidad ya era presente, vaticinaba una ingente cantidad de probabilidades en las que la civilización quedaba irremediablemente sumida en el desmoronamiento más absoluto del sentido. Con su naturaleza antológica –personajes y tramas distintas en cada episodio, siempre con un cierre definitivo-, Black mirror se convirtió desde su lanzamiento en un clásico de culto instantáneo, una crítica exacerbada al mundo globalizado que ha congregado a millones de seguidores por todo el planeta. La segunda temporada, también para Channel 4, tampoco defraudó y nos brindó la oportunidad de saborear delicias como Ahora mismo vuelvo o el horror-reality show de Oso blanco. Fue tras el especial Blanca Navidad (2014) cuando Black mirror se incorporó al catálogo de Netflix hasta acumular un total de cinco temporadas, con una sexta en camino. ¿Tenéis ganas de descubrir qué depara lo nuevo de Black mirror o habéis perdido el interés? Tic, toc, tic, toc. El contador se ha puesto en marcha.