Bragas de repuesto

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                                                                                                    Fotografía: Diario de una adultera

 

Una vez reabierta la caja de pandora he aclarado las cosas con Dani: nada de enamoramientos, ni mensajitos románticos. Sólo sexo, sin ataduras, sin compromisos, sin horarios fijos… Yo le prometo infidelidad absoluta y él me promete disponibilidad y no enamorarse o por lo menos no hablar del tema, aunque me amenaza con la idea de que algún día me daré cuenta de que le necesito no sólo de forma carnal. 

Lo cierto es que me da miedo pensar que tiene razón. Fantaseo con nuestros encuentros pasados e imaginados e inevitablemente siento la humedad en mis bragas, el pálpito interno que me recorre y hace que respire más fuerte de lo habitual y eso solo con mi imaginación y mi pensamiento. En la vida real, Dani me inmoviliza suavemente con su cuerpo para hablarme al oído, me sujeta las manos para que no le pueda tocar mientras me susurra que le encanta que siempre este mojada para él, que le vuelve loco la suavidad de mi sexo empapado cuando introduce sus dedos en él, que disfruta recorriéndome con su lengua y estando dentro de mi boca. A Dani le encanta el olor de mi ropa interior y a veces se lleva mis bragas de recuerdo.  

Atención! Consejo para las que penséis introduciros en el mundo del adulterio: siempre hay que llevar bragas de repuesto. Volver a la vida normal con las bragas mojadas es muy incomodo y puede darse el caso de que os quedéis sin ellas. Siempre bragas de repuesto en el bolso. 

El miedo a la dependencia de Dani y que se cumplan sus amenazas me ha hecho buscar nuevas alternativas y vías de escape, pero ¿Dónde?.

Me  autoimpuse algunos principios básicos: No compañeros de trabajo, no antiguos compañeros, no clientes o personas de mi sector (que luego todos nos conocemos), no amigos, ni amigos de mis amigos, ni vecinos, ni conocidos, ni maridos de amigas, maridos de otras, que no sean amigas sí, sin duda. Con estas premisas mi radio de acción esta bastante limitado…. Pero ahora… ahora todo esto es tan fácil. 

Busqué en internet y ¡Voila! Un sinfín de posibilidades, un sinfín de personalidades que inventar, un millón de perfiles por crear. Miles de hombres por conocer, probar y saborear. Miles de cuerpos, manos, falos, vergas… para darme placer.