CASO 767z (Primera parte)

Por Tesalia Palestino

“Quiero ser como un dragón
que pueda destrozarte y destruirte.
Pero no lo haré”. (Her)

-6 de agosto de 2037, nos encontramos en la sala de declaraciones del Hospital de Control y Sanación Mental, bien, paciente Megara 767z, puede comenzar platicándome cómo ocurrieron los hechos de este 5 de agosto, lo más detallado posible, por favor.-

La miro confundida, estoy un poco anestesiada; no entiendo qué me hicieron, trato de mirarme las manos pero están atadas a al sillón. Ni siquiera he logrado abrir bien los ojos pero estoy en una gran sala donde continuamente se ven hologramas, destellos y… de momento se ve el tornasol de la pared para regularse con el clima de afuera. El sillón donde estoy es bastante cómodo pero flotante y siento como se mueve al ritmo que yo lo hago por estar mareada. La mujer que esta frente a mí usa una bata blanca, lentes de media luna y trae una identificación: “Dra. Roque”, dice.

Al ver que aún no respondo detiene la grabación que está haciendo en su Dispositivo Asistente desde que comenzó a hablar y presiona en este algún código. De inmediato sale del brazo del sillón una jeringa que se introduce en mi sien, sólo siento un piquete y al momento reacciono. Puedo abrir los ojos y soy consciente al menos de dónde estoy. Prefería quedarme medio dormida porque ahora siento como si hubiera despertado de una pesadilla y siento un nudo en el estómago y no recuerdo el porqué.

Sale la aguja de mi sien, no me puedo contener y vomito. La Dra. Roque me mira, presiona otro código y el suelo de la sala vuelve a estar limpio. Se inclina hacia mí y aleja su Dispositivo Asistente, sabe que yo conozco mejor que nadie todos los códigos que tiene ese aparato y que con unos cuantos clicks podría pedir mi coche e irme a casa. Conforme avanzan los segundos recuerdo un poco más.

-No tiene idea de cómo odio estos aparatos, Megara-, dice la doctora con un tono impaciente.
-No había escuchado de alguien que odiara algo que se ha vuelto indispensable-, digo con dificultad al recuperar el habla.
-Lastimosamente sí, y lo escuchará ya muy seguido. Vamos, comencemos con su caso, le recuerdo que está aquí por la responsabilidad que se le imputa ante las muertes masivas del día de ayer, presuntamente suicidios pero los agentes han encontrado las pruebas de su relación con los DA (Dispositivos Asistentes) y por romper algunas leyes de privacidad y demás asuntos legales-, dice la doctora.
-Creo que debo hablar primero con mi abogada antes de decirle a usted una palabra-, digo mas consiente.
-Le informo que su caso es distinto, le iré explicando, debido al contenido de material que tenemos en las evidencias. Primero necesitamos saber cómo opera su mente para poder juzgarla-.
-No puedo creer esta injusticia, me hace perder el tiempo, yo debería estar ahora con mi familia. Pero cuando salga de aquí me tendrán que ofrecer una disculpa todos los que tengan algo que ver con esto-, digo bastante sorprendida ante lo quehasta ahora considero un atropello, de momento me duele la cabeza y siento que hay algo más que está recuperando mi mente.

-Megara 767z, usted creó los DA, necesita responder ante el Consejo Internacional, pero antes debemos confirmar el caso y su estado mental-, dice la doctora ante su DA que está grabando. Esta vez no me mira, parece que ha entendido algo.
-¿Qué es esa basura de 767z?- le pregunto algo divertida.
-Ahora sólo es la paciente 767z, le recuerdo que su identidad es muy conocida por sus famosos DA, y justamente podría empezar por contarme cómo han surgido, desde cada versión, o cómo gustes.

Siento la necesidad de contestarle para poder hurgar en mi memoria y entender  por qué estoy aquí. Contesto lo que me pide.

-Hace poco más de un años entré a una empresa multinacional de tecnología, Eclipse Inc. Entré con un proyecto en el que trabajé desde que estaba en la universidad, era un dispositivo que me parecía muy sencillo, pero conforme fui trabajando en él se volvió en mi objetivo y fue cada vez más útil y completo. No había salido a la venta y durante unos meses sólo lo probamos entre los ingenieros de Eclipse.

Era capaz de conectarse con la casa, y con cualquier otro aparato que tuviera conexión a internet. Después desarrollamos una inteligencia que interactuaba con el usuario de tal forma que podían tener voz tan humana que expresaba sentimientos, ayudaban al usuario en tareas cotidianas y sobre todo desarrollamos que pudiera mantener una charla, todo parecía posible en el DA. Resultó difícil elegir el diseño pero optamos por un triángulo ultradelgado con pantalla y cámara en ambos lados que mostraba los e-mail, videos, información que el usuario pidiera, etc.

Llegamos a un punto en que los DA superaron los conocidos sistemas operativos, usted conoce el éxito que adquirimos con ellos.-

-Es cierto, lo conocemos, pero dígame, ¿qué dice ante el hecho de que algunos usuarios se “enamoraron” de los Dispositivos Asistentes?- Pregunta la doctora y me parece bastante tonta.
-¿En verdad cree que eso es mi problema? No era mi asunto lo que pensaran esas personas, el DA se volvió realmente eficiente, comprensivo y logró superar las relaciones con las personas reales-, digo bastante tranquila, aunque eso me hace sentir un dolor en cada palabra, aún no entiendo por qué.
-¿Algo cómo lo que pasó con su matrimonio? Porque es algo que queremos entender, ¿por qué su esposo le pidió el divorcio?-

Eso me sacó de mi estado tranquilo y comencé a recordar.

Un mes atrás mi esposo comenzó a portarse más distante, peleábamos y siempre me reclamaba por estar todo el tiempo en el trabajo. Yo le respondía ofreciéndole disculpas y lo arreglaba comprando cosas o con alguna salida, que casi siempre era interrumpida. Un día le regalé a él y a mi hija un DA, al que él le puso eMega, incluso la actualicé con mi voz, era única esa versión.

Él era profesor de Física en la mejor universidad del país, y le resultó maravilloso su nuevo regalo, le ayudaba mucho en sus clases. Con eso me quité los problemas un tiempo, y casi lo mismo pasó con mi hija Mónica.

Finalmente, él no soportó. Creo que alguien le dio la comprensión y el cariño que yo no y me pidió el divorcio, yo suponía y afirmaba que me cambiaba por una de sus alumnas. Pero separarme de él ha sido algo que no puedo soportar, el divorcio era mi mayor miedo desde que me casé, incluso desde años antes. Así que comencé a hacer algo para recuperarlo, le pedí que me diera una oportunidad y me negué a aceptar que me abandonara, jamás le firmé el divorcio.

Eso mismo es lo que le digo a la doctora al contestarle lo que me dice.

-Sí, y yo te voy a decir lo que tú hiciste, Megara, para supuestamente recuperarlo-, dice la doctora luego de escuchar lo que le dije.
-Doctora, usted no puede saber lo que pasó, ni siquiera conoce mi vida-.
-Es lo que estamos entendiendo ahora, verá, tenemos las pruebas de que usted por medio de Eclipse manipuló personalmente los DA, lo cual desde ese momento es ilegal aunque sea la creadora. Sólo por autorización del Consejo podría tener acceso-, dice la doctora.
-Sabia que era sólo eso, estupideces legales- pienso, pero no se le digo, ahora no sé qué decirle con eso, pero hablo: – Dra. Roque, mi paciencia no es tan grande, créame que no estoy cómoda aquí atada, quiero que me explique dónde está mi familia. Y por cierto, le exijo hablar con mi abogado, es en serio.-
-Lo siento, Megara, eso ya no es posible, el caso fue mandado a mí directamente,el abogado y todo el Consejo Internacional están del otro lado de aquella pared escuchando-. Señaló donde una pared parpadeaba más y me continua diciendo: -y no es sólo eso Megara, no sólo hiciste que tu esposo se aburriera de ti y romper las leyes de privacidad de Eclipse, él se suicidó, bastante raro para alguien tan exitoso-.

FINAL DE LA PRIMERA PARTE