Contaminación digital: una amenaza silenciosa

Todas las acciones que realizamos a diario dejan una huella en el ambiente. Hemos llegado al punto en que enviar un correo electrónico o publicar algo en las redes sociales podría llegar a tener tanto impacto en el cambio climático, como los basurales a cielo abierto.

Por Julia Catalina Branderiz (Lic. en Periodismo, 2M1)

Los correos electrónicos en la bandeja de entrada contaminan (fuente Pixabay)

Lamentablemente, existe algo llamado “contaminación digital”, que consiste en el exceso de las emisiones de carbono (CO2) detrás de nuestra actividad online, lo que significa que cada una de las cientos de acciones que realizamos diariamente en internet, de forma espontánea y casi sin ser conscientes, deja una huella de carbono.

Un claro ejemplo de esto son los correos electrónicos acumulados que están en nuestra bandeja de entrada, que si bien parecen inofensivos, contaminan. Esto es gracias a que todo proceso requiere energía eléctrica, que se produce quemando combustibles fósiles, lo cual, llena la atmósfera de CO2. Pese a que un email no hace una gran diferencia, ya que crea solamente 10 gramos de CO2 al año, sí eso se multiplica por la cantidad de usuarios y se tiene en cuenta que en el año 2020 se enviaron 3.5 millones de emails por segundo, encontramos otra razón por la cual existe el cambio climático.

Según un nuevo informe de la ONG Greenpeace que enumera las empresas más verdes y las más contaminantes, las empresas de tecnología representan el 2% de todas las emisiones globales de carbono, lo cual iguala a lo que produce el sector de aviación. Además hay que tener en cuenta que este problema está en crecimiento, ya que el 62,5% de la población mundial tiene acceso a internet, y este número aumenta todos los años (sin mencionar que un individuo puede acceder mediante varios elementos tecnológicos y realizar numerosas acciones a la vez). Por lo tanto se podría concluir, que a pesar de que este tipo de contaminación no sea tan visible como arrojar montones de basura o los incendios a gran escala, sigue estando presente y se vuelve una constante amenaza.

El 62,5% de la población mundial tiene acceso a internet (fuente Pixabay)

Un miembro de la comunidad de internet de Venezuela, Alexis Anteliz habló de estos temas en una charla y aclaró: “No solo se emite dióxido de carbono, como normalmente nosotros lo conocemos, sino gases de efecto invernadero, por eso grandes industrias de tecnología decidieron colocar su centro de datos en Suecia o Nueva Zelanda, por ejemplo. Es para producir el enfriamiento de forma natural y ahorrar combustible. Internet generando el 3% de los gases de efecto invernadero en el mundo”.

Afortunadamente existen algunas medidas que se pueden tomar para intentar reducir la energía y el dióxido de carbono producido por la digitalización, como utilizar energías limpias. Greenpeace señala a Apple como una de las empresas más verdes, ya que se ha comprometido a alimentar su servicio en la nube, iCloud, exclusivamente a través de energías renovables. Además construirán grandes parques solares en sus centros de datos de Carolina del Norte e impulsarán nuevos centros de datos con energía geotérmica y solar.

Por otro lado, Facebook, al ser objeto de críticas por este y otros movimientos ambientales, optó por la energía renovable para alimentar su creciente flota de centros de datos: su nuevo centro estará en Iowa y usará 100 % de energía eólica. Será la mayor compra de aerogeneradores del mundo.

Sin embargo, hay que producir cambios más significativos y globales para detener este nuevo riesgo que surgió con las nuevas tecnologías. Muchas empresas, como Amazon (según el informe de Greenpeace) utilizan energía que proviene del carbón, el gas y la energía nuclear. Por lo tanto es necesario tomar conciencia y comprender que la utilización de internet no es tan inocente e inofensiva como parece, tiene grandes consecuencias y se está convirtiendo en una de nuestras mayores amenazas.