Crónica de una transformación del arte analógico al digital

Antoni Abad se le conoce como uno de los artistas más relevantes del new media art europeo. El año pasado representó a Cataluña en la Bienal de Venecia con un proyecto multisensorial que ofrecía una aproximación inédita a los prodigios artísticos y arquitectónicos de la ciudad, a partir de la percepción de los invidentes y gracias a las potencialidades de los teléfonos de última generación.

A lo largo de estos años las nuevas tecnologías le han servido para interpretar el mundo y dar voz a los colectivos más desfavorecidos y alejados de las ventajas del progreso. Sin embargo, no siempre fue así. Antes de ser atraído por el encanto de la inmaterialidad y las redes virtuales, Abad trabajó con la materia, si bien el movimiento intrínseco de sus esculturas secuenciales ya dejaba presagiar las inquietudes que le llevarían al vídeo y luego al arte electrónico y digital.Blog de jajoDesign