Del Kurdistán a Bilbao por amor al arte

“Todo el mundo me ve como una víctima de la guerra pero la guerra fue un juego político. Yo, en mis obras, quiero hablar de otras cosas”, confiesa Azar Othman, un artista kurdo iraquí de 31 años que basa su trabajo en la creación de arte visual a través de las nuevas tecnologías. Él y la fotógrafa Niga Salam, ambos de Solimania, han sido los artistas seleccionados para que durante seis semanas vivieran en Bilbao y desarrollaran su obra lejos de la situación de conflicto de su país que, en el caso del Kurdistán iraquí, no es tanto de guerra, sino de posconflicto tras la “liberación de Saddam Hussein”, como la llama Othman.

“Es un país con graves problemas políticos y económicos y sobre el que tenemos muchos prejuicios. Es necesario que estos jóvenes se alejen de la censura, de la propaganda, se den a conocer y tengan opción a moverse internacionalmente para establecer relaciones entre otros autores”, explica la artista Ixone Sádaba, cofundadora de Moving Artist, organización que desarrolla el proyecto.

Blog de jajoDesign

Retrato realizado por la artista kurda Niga Salam en enero de 2018.