En La Habana Testigos de Jehová con table y… wifi

Apenas amanecí, hoy, Domingo de Ramos, hecha un manojo de dolores (parecía me hubieran torturado) por unas cuantas pesadillas que no venían al caso y menos en mi persona que ni tengo “sueños”, tuve la gracia de recibir en mi puerta de calle a dos muy comportados y poco habladores Testigos de Jehová. Como respeto todas las creencias siempre que no me hagan perder demasiado tiempo que para mí es oro, escuché su cordial invitación para recordar a Jesús el próximo sábado en la noche. Y fue muy interesante porque ya veo como se notan los adelantos tecnológicos en esta urbe de maravillas. “Con su permiso me da un minuto y 45 segundos”. Y yo tuve la curiosidad de que encontraría detrás de este intervalo. Seguidamente me presentaron una table con un breve video sobre la fecha. Ya no eran los papeles, los folletos viejos de antes que, además, te los querían dejar para luego repetir la visita. Y por añadidura me trataron de seducir con que la reunión era frente a un nuevo parque (Manila, en la barriada del Cerro) donde “pusieron wifi”. Todo muy fino y sin exageraciones. Así está mejor aunque no se encuentra entre mis devociones esa respetable creencia.
(SS)