Fiestas en barco: la combinación perfecta de exclusividad y diversión

Fiestas en barco

Aunque a primera vista puede parecer que fiestas en barco no es la mejor opción para llevar a cabo una celebración, este concepto no puede ser más erróneo, pues, ¿a quién no le gustaría disfrutar de un entorno como el mar para llevar a cabo una festividad?

Ventajas de elegir esta opción

  1. Privacidad: al realizarse en un ambiente tan distintivo, la intimidad se convierte en el principal rasgo. Esta es una prerrogativa básica para aquellos que pretenden celebrar una fiesta en la que no tengan que preocuparse por la presencia de personas no deseadas, o de miradas inoportunas.
  2. Desinhibición completa: el no contar con, precisamente, invitados no bienvenidos, permite que los que estén en la fiesta puedan comportarse como les apetezca, sin ningún tipo de represión o enjuiciamiento: el karaoke, los bailes, las risas infinitas…, todo está permitido.
  3. Nuevas experiencias: probablemente para muchos montar en barco no sea algo que se haga de manera habitual y, por ello, tener la oportunidad de acudir a un evento organizado en este lugar, les permitirá vivir una práctica novedosa y completamente distinta.
  4. Tripulación debidamente preparada: por supuesto, contratar un servicio como este lleva consigo una serie de aportes positivos como es el disponer de un equipo acorde a las circunstancias. Esto es, con todos los conocimientos necesarios para cualquier situación.

¿Qué ha de tener una celebración en un barco para que salga bien?

Para empezar, es fundamental disponer de un concienzudo servicio de catering, para que los asistentes disfruten de las más apetecibles exquisiteces en medio del mar. Asimismo, tan importante es deleitarse de un sabroso menú, como la forma de presentarlo, por lo que los camareros tendrán que estar altamente capacitados en la realización de su trabajo.

Otro aspecto relevante es incluir algún tipo de espectáculo o show en vivo, ya que esto amenizará el evento y hará que los invitados gocen de un asegurado buen rato. Si, además, se pretende dar un toque de distinción, contratar a una banda de jazz, blues o soul lo garantizará.

Sin embargo, si la fiesta va dirigida a un público más joven, la música también deberá estar acorde a esto y, en lugar de las citadas bandas, será más adecuado contar con un DJ para que los divierta y entretenga. Por último, citar que un paso más podría conseguirse si se incluyen actuaciones de bailarines profesionales.