Guerra comercial: la demografía cuenta

La cuestión de la demografía pesa cada vez más en la puja por el poder de los mercados mundiales, que hoy se refleja en las tirantes relaciones entre Estados Unidos y China.

El mundo actual está dominado por las naciones que son gigantes demográficos o por espacios económicos que unen a varios países-mercados. Desde este punto de vista la población tiene un valor estratégico.

China, llamado el “gigante asiático”, es un rival a temer porque no existe actualmente un país con pretensiones hegemónicas cuya economía no dependa estrechamente de su magnitud demográfica.

El dato es que con sus casi 1.400 millones de habitantes, supera la población de Estado Unidos, la Unión Europea, Gran Bretaña, Rusia, Brasil y México, sumados. La poderosa clase media china en ascenso, calculada hoy en más de 600 millones de personas, es un verdadero imán comercial global.

Con niveles de ingresos comparables a los norteamericanos (US$35.000/US$ 45.000 anuales), experimenta hoy un boom de consumo superior al de Estados Unidos.

Eso explica por qué todos los países y las empresas hacen actualmente un frenético esfuerzo por ingresar al gigantesco mercado interno chino. El mercado minorista en línea del país asiático es el más grande del mundo, con un tamaño un 80% mayor que el de Estados Unidos.

Gracias a Internet, a las empresas de fuera del país les resulta cada vez más fácil llegar a este segmento de la población. “Si consigues aprovechar el 1% del mercado chino, ya tienes un negocio”, repiten los directivos de las firmas extranjeras.

La magnitud demográfica china sólo puede compararse a la población de India, con sus 1.300 millones de habitantes, cuya clase media interesa a las  multinacionales porque su poder adquisitivo se ha disparado.

Aunque un indio de cada dos vive por debajo del umbral de pobreza, la clase media se ha beneficiado considerablemente del crecimiento económico que se ha producido gracias a las reformas liberales de las décadas de 1990 y 2000.

Según el censo de 2011, 310 millones de indios declaran que tienen un coche o un vehículo de dos ruedas, siete veces más que en 1991. En este contexto, numerosos grupos extranjeros invierten en bienes de consumo, en concreto en el sector automovilístico y farmacéutico y en el de las telecomunicaciones.

Estos tres sectores atrajeron inversiones extranjeras por valor de 4.600 millones de dólares en el ejercicio 2015-2016. En la Bolsa de Bombay cotizan empresas que se encuentran entre las 50 más capitalizadas del mundo.

Según nuevos datos de Naciones Unidas (ONU), en 2022 la India tendrá más población que China: pasará a tener 1.523 millones de habitantes. Hay proyecciones que indican que este país –de gran heterogeneidad étnica y religiosa- será la segunda economía más grande del mundo, superando a Estados Unidos, en apenas dos décadas

Un informe recién publicado por la consultora internacional PwC indica que el PIB indio crecerá ininterrumpidamente en las próximas décadas, a un promedio anual del 4,9%, lo que llevaría a que India pase de representar hoy el 7% de la economía mundial, al 15% en 2050.

Según el informe, el enorme crecimiento poblacional de India proporcionará, por sí mismo, un aumento importante de la economía. En 2040, en poco más de dos décadas, la población habrá aumentado a 1.600 millones de personas.

Este descomunal mercado de consumidores inevitablemente llevará a una economía más grande, según las proyecciones contenidas en el informe de PwC.

 

© El Día de Gualeguaychú