Internet, el limbo sin ley


Según un estudio del Ministerio del Interior en 2014 el 95% de los delitos de Internet quedan impunes

La reciente aparición de Internet, y su todavía aún más reciente generalización entre la población, hace que los gobiernos de los  distintos países no tengan una legislación firme contra los delitos que tienen lugar a través de la pantalla.

Todos los delitos que han existido a lo largo de la historia de la humanidad se han trasladado a Internet. Los robos por la piratería, el acoso por el ciberbullyng, la suplantación de identidad trasladada al robo de cuentas en redes, el espionaje internacional a través de hackers

Muchos de estos delitos, como puede ser la piratería, consideramos que es una práctica normalizada e inofensiva, pero realmente es un robo a los derechos de autor y distribución de un contenido audiovisual o escrito. Por otro lado, el ciberbullying aunque nadie diría que es una actividad que lleva a cabo en las redes sociales, es el pan de cada día encontrar acaloradas discusiones en las redes, grupos de haters que acosan e insultan a personalidades de las redes, críticas ante cualquier tema…

Pero el aspecto que mas llama la atención es que los propios gobiernos, quienes deberían poner orden ante esta situación, se han subido a este carro de la impunidad online dadas las ventajas y facilidades que Internet les brinda para lograr sus objetivos.

 

Esta sensación de impunidad es más que evidente. Hoy en día, a ninguno de nosotros se nos ocurriría robar en una tienda un disco, una película o un libro; en cambio lo hacemos constantemente en la red. Nadie comenzaría a insultar o amenazar a una persona famosa que camina por la calle, y de hacerlo tendría en cuenta las consecuencias legales y penales de este acto.

Otro gran problema al que se enfrenta la policía encargada de delitos informáticos es la famosa “nube”, que permite guardar archivos en un espacio online; por lo que ni siquiera pueden encontrarlos dentro del disco duro del equipo con el que se llevó a cabo el delito.

Con el paso del tiempo se irán concretando los límites legales de las redes, que penalicen todo lo que hasta ahora hemos considerado un delito. Aunque los gobiernos deberán evitar robar las libertades y ventajas que ha otorgado Internet a los usuarios.

Mª del Coro Sáez Lopera