Internet y la privacidad de nuestras vidas

Hoy en día, Internet -y las redes sociales en particular- es el refugio de gran cantidad de niños y adolescentes para comunicarse con sus pares y el mundo expresando ideas, compartiendo videos y mostrando su vida.

 Pero, ¿es seguro?, ¿es privado? ¿O sólo es un negocio de las grandes corporaciones relacionadas con el negocio de este sistema tecnológico que ya desde hace varios años gobierna nuestras vidas?

 Con el avance de las ciencias en un proceso de revolución científico-tecnológico, estamos inmersos en un mundo en que la búsqueda del control de la vida y las relaciones interpersonales se percibe en este gran monstruo que todo lo ve.

 El sueño o pesadilla de los hermanos Wachowsky, autores de la película Matrix, o mucho más atrás en las obras de George Orwell, se ve cristalizado en esta época de las hipercomunicaciones.

 Y es en estos últimos años cuando nos preguntamos con mayor vehemencia como cuidar a nuestros jóvenes-adolescentes ante el avance sobre la privacidad. Al mismo tiempo que avanzan las redes sociales e Internet permitiéndonos crear, cooperar y compartir.

 Porque detrás de nuestras relaciones sociales, nuestras creaciones y nuestra cooperación, hay grandes corporaciones que se benefician con el tráfico de datos personales y entran directamente a nuestros dispositivos, nuestras casas y, en definitiva, nuestras vidas.

 ¿Cómo alejar a nuestros menores de este mundo hipertecnologizado en el cual nacieron y del cual son parte importante y, tal vez, líderes para el cambio?

  Existen al día de hoy cientos de miles de movimientos sociales, organizaciones y personas en el mundo que están dispuestos a dar batalla a los grandes monopolios jurídicos, políticos y técnicos que están atentando contra nuestro planeta, nuestra vida y, por sobre todas las cosas, el gran sueño de la libertad como individuos y comunidades.