JUGAR COMO NIÑO.

JUGAR HA CAMBIADO MUCHO CON EL PASO DEL TIEMPO.

Antes de que existieran el celular o la tableta o la computadora por la cual estas leyendo esto, existió un arte muy bonito llamado ”jugar”. No, no estoy hablando de los juegos que instalas en tus dispositivos mobiles y que puedes llevar a todos lados, hablo de aquellos juegos que consistían en salir de casa reunirte con los vecinos y conocidos de la cuadra y simplemente jugar.

No hace muchos años los niños se divertían con una pelota, una cuerda para saltar, gises para pintar en el suelo, entre muchas otras cosas que hoy vemos como inútiles, ajenas a nosotros porque no es tecnología, porque no está a la moda. Ahora la preocupación de los padres es que los niños tenga Internet para poder ver sus programas, para poder navegar en las redes sociales, cuando antes había que preocuparse porque se metieran a casa antes de que anocheciera, que no llegarán con las rodillas, codos y cara raspadas y que no fueran a romper alguna ventana de los vecinos.

Los niños de ahora ya no juegan como deberían de, todo es por medio del internet, cambiaron los gritos de ¡¿Vas a salir a jugar!? por mensajes en FB para ver si juegan ”online”, cambiando a las escondidas, las traes, los encantados, el stop, el lobo, por tiempo infructuoso sentado o acostado en sus camas frente a una pantalla, dañando su condición física, vista y desarrollo.

¿Que pasará en unos cuantos años más? Todos estos juegos callejeros que alguna vez fueron populares y que nos divirtieron a millones de niños se olvidarán, serán vistos como raros y peligrosos. Supongo que es parte del desarrollo y que no queda mas que agachar la cabeza y lamentarnos. O hacer que las cosas sean diferentes y enseñarles a los pequeños los juegos con los que antes se divertía uno, no dejar que la cultura de los juegos callejeros termine.

Existe un mundo hermoso detrás de sus celulares y pantallas, un mundo mágico que solo se puede vivir cuando es niño, detrás de esas pantallas existen dragones que combatir, princesas que salvar, ríos enorme que a travesar, monstruos que derrotar, tormentas que soportar y miles de aventuras mas que existen dentro de nuestra imaginación, aquella  imaginación infinita que tenemos solo de niños.
Así que te invito a ti lector a tomar conciencia, a que el día de hoy tomes a un niño, a tu hijo, tu sobrino, a quien gustes de la mano lo lleves afuera y le enseñes a ”jugar”.
¡Nunca hay que dejer de jugar, ni de imaginar!

La vida es una y nuestra niñez también.

 

 

 

 

JUGAR COMO NIÑO.

JUGAR HA CAMBIADO MUCHO CON EL PASO DEL TIEMPO.

Antes de que existieran el celular o la tableta o la computadora por la cual estas leyendo esto, existió un arte muy bonito llamado ”jugar”. No, no estoy hablando de los juegos que instalas en tus dispositivos mobiles y que puedes llevar a todos lados, hablo de aquellos juegos que consistían en salir de casa reunirte con los vecinos y conocidos de la cuadra y simplemente jugar.

No hace muchos años los niños se divertían con una pelota, una cuerda para saltar, gises para pintar en el suelo, entre muchas otras cosas que hoy vemos como inútiles, ajenas a nosotros porque no es tecnología, porque no está a la moda. Ahora la preocupación de los padres es que los niños tenga Internet para poder ver sus programas, para poder navegar en las redes sociales, cuando antes había que preocuparse porque se metieran a casa antes de que anocheciera, que no llegarán con las rodillas, codos y cara raspadas y que no fueran a romper alguna ventana de los vecinos.

Los niños de ahora ya no juegan como deberían de, todo es por medio del internet, cambiaron los gritos de ¡¿Vas a salir a jugar!? por mensajes en FB para ver si juegan ”online”, cambiando a las escondidas, las traes, los encantados, el stop, el lobo, por tiempo infructuoso sentado o acostado en sus camas frente a una pantalla, dañando su condición física, vista y desarrollo.

¿Que pasará en unos cuantos años más? Todos estos juegos callejeros que alguna vez fueron populares y que nos divirtieron a millones de niños se olvidarán, serán vistos como raros y peligrosos. Supongo que es parte del desarrollo y que no queda mas que agachar la cabeza y lamentarnos. O hacer que las cosas sean diferentes y enseñarles a los pequeños los juegos con los que antes se divertía uno, no dejar que la cultura de los juegos callejeros termine.

Existe un mundo hermoso detrás de sus celulares y pantallas, un mundo mágico que solo se puede vivir cuando es niño, detrás de esas pantallas existen dragones que combatir, princesas que salvar, ríos enorme que a travesar, monstruos que derrotar, tormentas que soportar y miles de aventuras mas que existen dentro de nuestra imaginación, aquella  imaginación infinita que tenemos solo de niños.
Así que te invito a ti lector a tomar conciencia, a que el día de hoy tomes a un niño, a tu hijo, tu sobrino, a quien gustes de la mano lo lleves afuera y le enseñes a ”jugar”.
¡Nunca hay que dejer de jugar, ni de imaginar!

La vida es una y nuestra niñez también.