La guerra drone y el daño colateral en Afganistán

En las últimas décadas las aplicaciones científicas han evolucionado a un ritmo acelerado, facilitando la conectividad, los transportes y el intercambio de datos. Sin embargo, la tecnología también es aplicada ampliamente en el plano militar.
De esta manera en sólo unos años la tecnología bélica ha conducido a una mayor automatización de los vehículos de combate y de las armas. Por ello, en esta ocasión esta entrada está dedicada a una de las aplicaciones científicas que ha generado un fuerte debate en torno a la regulación de la producción y empleo de armamento automatizado, así como en torno al daño colateral producto de su uso. Nos referimos a los denominados “drones”, aunque para comenzar vale la pena realizar algunas precisiones terminológicas.

ENTRE “DRONES”, “UAVS”, “UASes” Y “UCAVS”

Un drone es una aeronave que no cuenta con la presencia física de un piloto, pero que es comandada vía remota. [1] Esta clase de aeronaves es conocida formalmente como Vehículos Aéreos No Tripulados, UAVs (por sus siglas en inglés Unmanned Aerial Vehicles) o como Sistemas de Aeronaves No Tripuladas, UASes (por sus siglas en inglés Unmanned Aircraft Systems) y para su funcionamiento recurren a la tecnología GPS.[2]

Es importante mencionar que, hasta este punto, esta clase de aeronaves tienen la capacidad de ejecutar operaciones de vigilancia y reconocimiento en el contexto militar. Del otro lado están las aeronaves con capacidades de combate, éstas son conocidas como Vehículos de Combate No Tripulados, UCAVs (por sus siglas en inglés Unmanned Combat Aerial Vehicles).[3]

Los drones no son un invento del siglo XXI, pero sí han evolucionado de forma preocupante a raíz de la revolución informática. Su historia en escenarios de combate data de la Primera Guerra Mundial.[4] No obstante, no fue sino hasta la década pasada que se le incorporaron capacidades de combate trayendo consigo una importante amenaza para la población civil.

BREVE HISTORIA DRONE

La primera aeronave sin piloto fue construida en 1916 durante la Primera Guerra Mundial. De esta forma la aeronave automática Hewitt-Sperry fue capaz de realizar un vuelo de forma exitosa. Para 1930, la Marina de los Estados Unidos desarrolló aeronaves controladas por radio, se trata del drone Curtiss N2C-2 presentado en 1937. Sin embargo, este avión debía ser controlado por una aeronave que volaba de forma cercana.[5]

El mayor éxito, hasta entonces, lo consiguió Israel que en 1973 desarrolló el UAV Mastiff para fines de vigilancia y exploración. Más adelante, en 1982, Israel empleó los UAVs en escenarios de combate, en esa ocasión contra la Fuerza Aérea Siria, con ello logró reducir las bajas en combate.[6]

Finalmente, en 1986 Estados Unidos se unió a Israel y desarrollaron el RQ2 Pioneer, un avanzado drone con fines de reconocimiento y 1996 el drone Predator fue desplegado por Estados Unidos.[7]

Desde el comienzo de la llamada Guerra contra el terrorismo, los drones se convirtieron en pieza clave para localizar y asesinar objetivos de alto nivel, por lo que su empleo en escenarios como Afganistán ha sido extendido.[8]

AFGANISTÁN: 4 FEBRERO DE 2002

Paktia (una provincia al este de Afganistán) fue el escenario en el que la CIA uso por primera vez un drone Predator para realizar una ejecución selectiva, ¿el objetivo? Osama Bin Laden. Según declaraciones de Donald Rumsfeld el misil Hellfire lanzado se dirigía a asesinar a Bin Laden, no obstante, pocos días después se descubrió que las víctimas del ataque eran civiles que recogían chatarra.[9]

Y aunque los drones ya sobrevolaban Afganistán desde 2000, aunque sólo con fines de reconocimiento, fue hasta después el 9/11 que los UCAVs comenzaron a ocupar el cielo afgano. Tras el ataque del 4 de febrero de 2002 tanto la portavoz de la Casa Blanca Victoria Clark como el general Tommy Franks eran incapaces de asegurar la identidad de los objetivos atacados. La gravedad de la situación quedo reflejada en la vaga declaración del propio Rumsfeld:

“Bueno, tenemos que averiguarlo. No hay mucho más que alguien pueda agregar, excepto que existe esa versión y existe esa otra”.[10]

Prepping a Predator

MQ-1 Predator

Producido por General Atomics, surgió en la década de 1990 como avión de reconocimiento. En febrero de 2001 comenzaron a realizarse pruebas para equiparlo con misiles. Alcanza una velocidad de 135 millas por hora y puede llevar de 2 a 6 misiles dependiendo de su tamaño. El MQ-1 Predator con capacidad de ataque voló por primera vez en Afganistán en febrero de 2002, en adelante realizaría operaciones en lugares como Iraq, Yemen, Somalia y Pakistán. Fuente: Farley (2015)

EL PROGRAMA DRONE DE OBAMA

El 23 de enero de 2009, con sólo 3 días como presidente Barack Obama Autorizó dos ataques drone Waziristan, Paquistán, el cual dejó un daño colateral de 20 civiles asesinados.[11]Iniciando lo que más tarde se conocería como el “legado de Obama”. En el marco de la guerra contra el terrorismo se realizaron una serie de juntas en la Sitation Room de la Casa Blanca, en las que Obama junto a su equipo antiterrorista decidían de entre una lista de “blancos” los próximos objetivos de los ataques con drone, se trataban de “asesinatos preventivos” de acuerdo con información de The New York Times.[12]

En 2013, Barack Obama describió el programa drone en Pakistán, Yemen y otros lugares como para de: “una guerra justa- una guerra librada proporcionalmente, en última instancia, y en defensa propia”[13]

En 2014 la misión de la OTAN en Afganistán, liderada por Estados Unidos, cesó las operaciones de combate, no obstante, la retirada de tropas no significó también la de los aviones no tripulados, pues de acuerdo con datos de 2016 éstos representaban el 61% del armamento desplegado en suelo afgano.[14]

Posteriormente, en 2015, los drones lanzaron alrededor de 530 bombas y misiles en Afganistán y desde finales de ese mismo año se convirtieron en la principal arma para combatir autodenominado “Estado Islámico”. Esto ha ocasionado incidentes como el ocurrido en Paktika en abril de 2016, la provincia fue blanco del ataque de UCAVs que causaron 20 bajas civiles, como respuesta las autoridades estadounidenses se comprometieron a investigar lo ocurrido.[15]

Hoy, de acuerdo con cifras del The Bureu of Investigative Journalism, el número de ataques drone confirmados en Afganistán es de 3 923, de los que se estima resultaron entre 137-331 civiles asesinados. El número de asesinatos cometidos (entre “objetivos de alto nivel” y el daño colateral) ronda las 4 597 muertes, en adición la tendencia al empleo de tecnología drone va en aumento, pues son cada vez más países los que deciden integrarlos a sus estrategias de defensa, como por ejemplo Reino Unido, Rusia, China, Turquía, Italia, Israel, India, Alemania y Francia.[16]

US-Air-Force-MQ-9-Reaper

MQ-9 Reaper

Es una versión de Predator con mayores capacidades, es capaz de llevar a cabo misiones combinadas (de reconocimiento y ataque). Alcanza una velocidad de 300 millas por hora y puede llevar 4 misiles Hellfire más dos bombas Paveway. Ha sido empleado en múltiples espacios en Medio Oriente y Asia. Fuente: Farley (2015)

EL DAÑO COLATERAL

La principal crítica respecto al uso de armamento automatizado es el daño colateral, pues mientras que desde enfoque militar los UCAVs son vehículos eficientes capaces de ejecutar operaciones reduciendo el número de bajas en el ejército, el daño colateral está lejos de desaparecer.

Las cifras en torno a las víctimas civiles producto de este tipo de armamento son difíciles de calcular, por diversas razones entre ellas la falta de transparencia por parte del gobierno estadounidense. Sin embargo, The Intercept (quien obtuvo información por medio de un informante) calculo que entre enero de 2012 y febrero de 2013 los UCAVs ocasionaron la muerte de 200 personas y que cerca del 90% de las víctimas de los ataques no eran los “objetivos” previstos en las operaciones.[17]

Además de acuerdo con información proporcionada por un ex piloto, luego de lanzar el primer misil la gente cercana al aérea acude a socorrer a los heridos, y en esta escena pese a la presencia de civiles los soldados lanzan un segundo ataque. Adicionalmente, según datos de The Atlantic, para garantizar la ejecución exitosa de los “asesinatos selectivos” se requiere más de un solo ataque por lo que en noviembre de 2016 una operación para asesinar a 41 objetivos resultó en el asesinato de 1 147 personas.[18]

La situación respecto al empleo de UCAVs es crítica, además difícil de resolver por dos razones: desde el plano militar este tipo de aeronaves son económicas y reducen las bajas en el ejército por lo que la reducción de su uso es poco probable, y para la industria militar se está convirtiendo en un “producto” de alta demanda y, claro, grandes ganancias. La innovación en el sector es constante a la par que cada vez más y más países desean obtener este tipo de armamento. Sin embargo, desde plano humanitario son una amenaza latente en contra de la población civil que entre las muchas amenazas que tiene que enfrentar en escenarios de conflicto se suma la existencia de la amenaza aérea y es que el armamento automatizado y las armas de “precisión” por más tecnológicamente desarrolladas que puedan encontrarse jamás serán capaces de eliminar el daño colateral. De ahí la importancia de ONG como Human Rights Watch, Amnistía Internacional, Drone Free Zone, entre muchas otras.

John Sifton señala que una de las características más “llamativas”, por decirlo de algún modo, de este tipo de armamento es su nombre, pues en casos como el conocido drone Predator, la denominación sugiere que se trata una máquina de cacería mientras que la víctima se convierte en una presa. Y ni hablar de otros nombres como el UCAV “Reaper” y los misiles “Hellfire”. En adición, está la capacidad de asesinato selectivo.

Hay informes de operadores militares de drones que sufren estrés post traumático y al reducir el riesgo para el ejército, señala Sifton, los tomadores de decisiones podrían recurrir más a acciones militares antes que a alternativas políticas. De esta forma la violencia y sus consecuencias se separan cada vez más de las emociones humanas.

heron_tp_1

IAI Eitan

Puede alcanzar los 45 000 pies de altura y volar 70 horas seguidas. La información sobre esta aeronave es escasa, fue desarrollado a partir del conocido IAI Heron. Fuente: Farley (2015)

Antes del 11 de septiembre de 2001 la tecnología drone era un campo sin explorar, hoy la industria de la tecnología drone es una de las más proliferas en la industria militar, hoy en día se estima que 40 países intentan desarrollar y comprar aviones no tripulados. De acuerdo con cifras de 2012 Estados Unidos contaba con 7 500 UAVs, conformando el 40% de los aviones del Departamento de Defensa.[19]

Para finalizar me gustaría citar al escritor y académico Michael Ignatieff

“Si la guerra se vuelve irreal para los ciudadanos de las democracias modernas ¿les importará lo suficiente como para restringir y controlar la violencia ejercida en su nombre?”

La siguiente entrada estará dedicada a analizar las Empresas Militares Privadas presentes en la Guerra Civil Siria.

Drone-Strike-Children

FUENTES Y REFERENCIAS

Farley, Robert. (Febrero 26, 2015). “The 5 Most Lethal Drones of All Time”. National Interest. [En línea]. Disponible en: <http://nationalinterest.org/feature/the-5-most-lethal-drones-all-time-12326&#62;. (Consulta 14/04/2018)

[1]Cambridge Dictionary. (2018). “Drone”. Cambridge University Press. [En línea]. Disponible en: <https://dictionary.cambridge.org/es/diccionario/ingles/drone&#62;. (Consulta 13/04/2018)

[2] Rouse, Margaret. (2018). “Drone (unmanned aerial vehicle, UAV)”. Tech Target. [En línea]. Disponible en: <https://internetofthingsagenda.techtarget.com/definition/drone&#62;. (Consulta 13/04/2018)

[3] Dowd, Alan W. (2013). “Drone Wars: Risks and Warnings”. Parameters. Winter/Spring 2013, p. 1. [En línea]. Disponible en: <http://strategicstudiesinstitute.army.mil/pubs/parameters/Issues/Winter_2013/TheQuarter ly_Winter2013-14_v43n4.pdf>. (Consulta 13/04/2018)

[4] Farley, Robert. (Febrero 26, 2015). “The 5 Most Lethal Drones of All Time”. The National Interest. [En línea]. Disponible en: <http://nationalinterest.org/feature/the-5-most-lethal-drones-all-time-12326&#62;. (Consulta 13/04/2018)

[5]Dave, O. (Marzo 6, 2017). “UAV: Info, History, Timeline”. Flight Bay. [En línea]. Disponible en: <http://www.theflightbay.com/uav/&#62;. (Consulta 13/04/2018)

[6] Ídem

[7] ídem

[8] Blackhurst, Rob. (Septiembre 24, 2014). “The air force men who fly drones in Afghanistan by remote control”. The Telegraph. [En línea]. Disponible en: <https://www.telegraph.co.uk/news/uknews/defence/9552547/The-air-force-men-who-fly-drones-in-Afghanistan-by-remote-control.html&#62;. (Consulta 13/04/2018)

[9] Sifton, John. (Febrero. 7 2012). “A Brief History of Drones”. The Nation. [En línea]. Disponible en: <https://www.thenation.com/article/brief-history-drones/&#62;. (13/04/2018)

[10] Ídem

[11] Coll, Steve. (Noviembre 24, 2014). “The Unblinking Stare”. The New Yorker. [En línea]. Disponible en: <https://www.newyorker.com/magazine/2014/11/24/unblinking-stare

[12] Valenzuela, Javier. (Junio 2, 2012).” La guerra de los drones”. El País. [En línea]. Disponible en: <https://elpais.com/internacional/2012/06/01/actualidad/1338579313_738829.html&#62;. (Consulta 14/04/2018)

[13] Boyle, Michael J. (2015). “The legal and ethical implications of drone warfare”. The International Journal of Human Rights. [En línea]. Disponible en: <https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/13642987.2014.991210&#62;. (Consulta 14/04/2018)

[14] Simth, Josh. (Abril 20, 2016). “Exclusive: Afghan drone war – data show unmanned flights dominate air campaign”. Reuters. [En línea]. Disponible en: <https://www.reuters.com/article/us-afghanistan-drones-exclusive/exclusive-afghan-drone-war-data-show-unmanned-flights-dominate-air-campaign-idUSKCN0XH2UZ&#62;. (Consulta 14/04/2018)

[15] Ídem.

[16] International Institute for Strategic Studies. (2016). “Drones by country: who has all the UAVs?”. The Guardian. [En línea]. Disponible en: <https://www.theguardian.com/news/datablog/2012/aug/03/drone-sto cks-by-country>. (Consulta 14/04/2018)

[17]Friedersdorf, Conor. (Marzo 14, 2016). “The Obama Administration’s Drone-Strike Dissembling”.The Atlantic. [En línea]. Disponible en: <https://www.theatlantic.com/politics/archive/2016/03/the-obama-administrations-drone-strike-dissembling/473541/&#62;. (Consulta 14/04/2018)

[18] Ídem

[19] Blackhurst, Óp. Cit.