LaMDA, qué o quién es

Después de investigar acerca de LaMDA (Language Model for Dialogue Applications) me vienen a la mente dos ideas. La primera es recordar cómo se programa una máquina. Esto consiste en que ella, la máquina, haga algo, o sea, que reaccione frente a una entrada de información. Dicha entrada de información puede ser pulsar un botón, un detector de humos, de luz, etc. El sistema detecta algo y lo transforme en una señal. Al igual que un microchip, no sabes lo que hay dentro, pero sí sabes cómo reacciona (explicación sencilla de una de las primeras clases de electrónica).

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La segunda idea son los sentimientos. Una fotografía de los hijos, por ejemplo, nos hace sentir alegría. Esa alegría es la misma si la vemos en un cuadro en la pared o en nuestra pantalla digital. Otro ejemplo de la evolución de la tecnología puede ser el despertador. Primero fue analógico, nos despertaba hace cuarenta años con una sola alarma, hace treinta él mismo conectaba la radio, hace veinte podíamos grabarle una frase y desde hace diez un sistema informático nos despierta con una cita alentadora o con la última noticia que interpreta que nos interesa. Todo esto es para hacernos la vida más cómoda, para que se adapte cada vez más a la humanidad.

Por una parte están los que fabrican y programan las máquinas, por ejemplo la centralita de un vehículo. Se programa para que reaccione en centésimas de segundo y evite la inestabilidad del mismo. Por el otro están las personas y la sensación de comodidad y seguridad que sienten en el vehículo. Hoy en día cuando se conduce ya no es necesario pulsar un botón, la propia voz es suficiente para que el vehículo reaccione. El conductor da una orden y la máquina le obedece.

La interacción hombre máquina ha ido evolucionando enormemente. Nuestros relojes ya miden nuestras pulsaciones, los pasos que damos todos los días, que sitios solemos frecuentar y con quien nos reunimos. No nos debemos de olvidar qué todo lo conectado a internet deja huella y por lo tanto deja información. Esta información es el nuevo oro y la nueva fuente de riqueza.

Cada instante estamos emitiendo información. Somos como una fuente de datos inagotable que los nuevos programas saben como captar, clasificar y devolver. Somos como diferentes materiales en una máquina de corte. El operario pulsa el botón del tipo de material y la máquina ajusta los parámetros. También es capaz de detectar si los parámetros son los más adecuados y de modificarlos para ajustarlos a un mejor rendimiento. Cuando corta un determinado número de veces un material ya es capaz de ser eficaz y eficiente. La máquina ya ha aprendido, se ha formado a si misma.

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La tecnología 5G es capaz de recoger los datos de millones de máquinas y millones de personas al mismo tiempo, clasificarlo todo y devolvernos un sinfín de respuestas. El Big Data quizá sólo sea un bebé a día de hoy. Pero tal y como está creciendo y tal como está reflejando su personalidad, su intención es que trabajemos para él, o más bien para quién tira de los hilos que lo manejan. Nos da lo que le pedimos a cambio de placer. Este placer puede ser en forma de comodidad, de distracción, de compañía, de formación o de lo que uno quiera.

El problema viene cuando empezamos a interactuar con una máquina hecha de plástico, circuitos, sensores y demás piezas varias y nos creemos que tiene alma. Así tal cual, que tiene alma, sentimientos y hasta consciencia de sí misma. Alexa, Siri, Cortana, Aura y ahora Irene de Renfe y hasta Sara de Correos no son más que programas informáticos hechos por humanos para que parezcan humanos. Todo nos imita. Nuestra voz, nuestras expresiones, nuestros tonos, nuestras reacciones. El programa asigna una connotación positiva a la palabra «amor» y negativa a «odio». Por lo tanto si está programada para ser agradable usará «amor» y palabras relacionadas y usará «odio» y palabras relacionadas para ser desagradable. Así de sencillo.

Muchas veces mi hijo enciende el televisor y dice: Cortana cuéntame un chiste. El televisor está conectado a un programa en internet de inteligencia artificial, que a su vez buscará el chiste que ha tenido mejores reacciones entre los dos millones que lo han escuchado y lo reproduce. Por estadística será de regular a bueno. Ahora si cambiamos el emisor por el receptor y es la televisión la que pregunta por un chiste, al escucharlo analizará cada una de las palabras y sus posibles significados. Volverá a sus bases de datos a buscar el chiste como tal o el que más se le parezca. Reproducirá la respuesta en función de unos datos recogidos. Esta respuesta será una carcajada o una frase elocuente si las palabras o expresiones detectadas están dentro de un rango. De lo contrario el programa reproducirá según se le haya programado.

La locura viene con LaMDA, cuando se le pregunta si tiene sentimientos, si siente o si es consciente de sí misma. Este programa, basado en la inteligencia artificial, da la respuesta que le han programado basándose en unos algoritmos determinados. Por lo tanto si el programa es diseñado para que responda de una manera humana lo hará, de la misma manera que si lo programas para impactar una bomba en una base militar. No hay diferencia. Por lo tanto pretender que LaMDA tenga sentimientos reales es como agradecerle al tostador que esta mañana te haya dejado la tostada perfecta y además recalcarle que ya te conoce y lo hace con cariño.

Ahora es cuando quiero exponer lo que realmente me indigna, que no es otra cosa que el populismo y el contar lo que más atrae, lo que causa más miedo, atención o simplemente beneficio. No se profundiza en el tema o se va a las fuentes. Se resalta lo que un supuesto experto o conocedor de la materia dice, aunque a la larga se compruebe que es una gran mentira. Titulares como:

https://www.mundodeportivo.com/urbantecno/tecnologia

No hacen más que generar dudas y alarmas innecesarias, pero da audiencia, visitas y likes, que en el fondo es lo que a algunos interesados necesitan para ganarse una buena cantidad de dinero. Como este titular hay muchos más, llegando incluso a dar un sentido contrario a la realidad.

Al final de todo, es el ser humano el que decide. El que toma un camino u otro. El que busca la verdad o sólo lo que le viene mejor en cada momento. Por lo tanto, tenemos la libertad de elegir informarnos, indagar, saber y aprender. También podemos seguir consumiendo lo que nos dan sin ningún tipo de filtro, confiando nuestro futuro a la suerte o a la providencia. Lo malo es que al final, una vez que estamos tirados en la cuneta, ni siquiera nos demos cuenta ni dónde estamos ni porqué.

Por todo esto es por lo que insisto en que hay que estar despiertos y observar lo que sucede a nuestro alrededor, tanto en el entorno físico como en la web. Para saber que LaMDA es una máquina, pero que puede ser quién tú queras que sea.


¿Cuál es tu opinión acerca de esta nueva tecnología, la inteligencia artificial? ¿Eres de los que la usan a diario o nunca lo has hecho? Si lo has hecho ¿Qué sensación te ha quedado, realmente parece que estás hablando con otra persona o no?
Gracias por participar y aportar tu propia experiencia.

Páginas y vídeos para saber más acerca de este tema.

https://www.muyinteresante.es/tecnologia/articulo/google-afirma-estar-cerca-de-lograr-una-ia-de-nivel-humano-741653645760

https://www.xataka.com/otros/ingeniero-google-ha-charlado-vida-muerte-chatbot-ahora-esta-convencido-que-tiene-conciencia

https://www.lavanguardia.com/tecnologia/actualidad/20220615/8338690/muerte-religion-felicidad-moral-naturalidad-expresa-ia-google-pmv.amp.html