Redes Sociales: Arma de doble filo

policia rrssEn mi anterior entrada del blog prometí escribir un post para poner de manifiesto como las redes sociales pueden ayudar y contribuir positivamente en la lucha contra la violencia de género. Siempre digo que las redes sociales son un arma de doble filo, por lo tanto también es de justicia buscar esta parte positiva de las redes sociales con respecto a este tema.

La experiencia práctica nos dice que las redes sociales pueden jugar un  importante papel en la lucha contra la violencia de género:

  • Son una herramienta más para prevenir o combatir la violencia de género.
  • Dar visibilidad al problema.
  • Difundir noticias y eventos de interés en el tema.
  • Promover consejos e información.
  • Trabajar con asociaciones y grupos organizados.
  • Establecer un feedback con las víctimas.
  • Como sistema de apoyo entre iguales.

Tenemos a nuestra disposición una estupenda plataforma que podemos utilizar para defender el derecho que tenemos  a una vida libre de violencia. Y tenemos un claro ejemplo de esto con lo sucedido en el tristemente famoso caso de “La Manada”. Pocos medios por no decir ninguno han demostrado hasta ahora una capacidad de visibilidad y movilización como el de las redes sociales.

Por otra parte, la combinación de Internet con el uso de teléfonos móviles puede convertirse en una herramienta muy útil en la lucha contra la violencia de género. Hoy en día existen aplicaciones muy útiles con las que se consigue ampliar la red de detección, de protección a las víctimas, de prevención y de concienciación contra el maltrato.

Un día en mi muro de Facebook de casualidad o no tan de casualidad, no lo sé, apareció este vídeo de una joven Irlandesa de 26 años.

Ojalá yo hubiera visto un vídeo como este hace 25 años… Ojalá alguna de mis hermanas lo hubiera visto y hubiera podido ayudarme. Si este vídeo ha sido capaz de ayudar a reaccionar y conseguir que UNA sola de las víctimas haya podido tomar conciencia de su situación y reaccionar, para mí ya es total y absolutamente válido.

Me gustaría terminar esta entrada no como Amelia la enfermera bloguera que os cuenta lo bueno y lo malo de las redes sociales, sino como Mely la mujer maltratada que lo fui,  en su día, hoy hace ya más de 25 años. Veinticinco años son muchos años pero yo siento que aún nos queda tanto por hacer en este tema. Está muy bien que se firme un Pacto de Estado pero estaría aún mejor si fuera acompañado de dotación económica. Porque lo cierto es que a día de hoy las mujeres siguen muriendo a manos del hombre en el que confiaron y con el que decidieron plantearse un proyecto de vida. Mujeres con nombres y apellidos, con hijos, con familia y amigos, jóvenes y no tan jóvenes, universitarias y sin estudios, ricas y pobres, de pueblo y de ciudad… Mujeres con sueños e ilusiones por cumplir que a lo largo de su vida tuvieron la desgracia de cruzarse en el camino con un maltratador.  Hay miles de víctimas de violencia de género, todas ellas con sus miles de razones diferentes y válidas para denunciar o no hacerlo, para hablar o callar, para escapar o permanecer presas en soledad. Si hay algo que podemos hacer por ellas es preguntarles que necesitan, porque nadie lo sabe mejor que ellas… Unas necesitarán apoyo económico, otras apoyo psicológico, otras protección, otras a lo mejor simplemente necesitan un último empujón para decidir, otras sentirán la necesidad de no sentirse cuestionadas o juzgadas, y a lo mejor alguna simplemente necesita un abrazo…y sobre todo yo creo que se merecen que se las escuche porque a veces lo que una mujer maltratada necesita, simplemente, no se compra con dinero.

Mi experiencia me sirvió para aprender que todos tenemos un poder y una capacidad inconmensurables para reinventar nuestra vida. Pero os aseguro que pagué un precio muy alto por este aprendizaje. Me costó mucho aprender que: “El amor sin respeto no es amor y que tomar consciencia y escapar de él no constituye ni un fracaso ni tampoco una derrota, sino una gran, grandísima victoria.”