REDES SOCIALES

Las redes sociales se refieren al conjunto delimitado de individuos, grupos, comunidades y organizaciones vinculados unos a otros a través de relaciones sociales. Esto fue el resultado de la convergencia de los medios, la economía política de los mismos y el desarrollo de tecnologías, teniendo como objetivo la interacción de dos o más canales.

 

 

Algunas de ellas son de interés general y otras son más de nicho o estilo de vida específico (intereses muy concretos).

Quizás la categorización más extendida, las segmenta por:

Verticales ⇒ Algunos ejemplos son: Flickr, Meetic o Yelp
Horizontales ⇒ Algunos ejemplos son: Facebook, Google Plus y Twitter

Hoy vamos a hablar de los problemas que acarrean algunas de estas redes sociales en nuestras vidas con ejemplos:

-Facebook, Twitter o Instagram pueden resultar entretenidas si estas complementan tu vida o si haces un uso responsable y coherente de ellas. Los excesos siempre son malos, estar pendiente de la información o lanzar mensajes a tus amigos virtuales puede hacer que desatiendas tu vida “de verdad”. Como bien sabemos, los excesos son malos, y en las redes sociales pueden causar graves consecuencias. Además, ser adicto a las redes sociales puede ser muy perjudicial incluso porque te quita tiempo para otras actividades como amigos, libros, diversión…

-En Internet se encuentra de todo: amigos, colegas para salir, compañeros, pareja… pero también lo contrario: odios, mentiras, chantajes y frustraciones. La vida online está muy ligada también al acoso, o en este caso al ‘ciberacoso’. Los jóvenes son más vulnerables o tal vez más inocentes, se creen cualquier cosa y no tienen un bagaje en el manejo de las redes sociales para decir ‘basta’ o parar a tiempo. Para librarnos de esos acosadores es tan sencillo como borrar un perfil o comunicárselo a alguien competente.

-El uso excesivo y desmesurado de las redes sociales puede llevarte a una depresión (en casos extremos). A veces, entrar en Facebook para comprobar lo que te estás perdiendo no ayuda, como tampoco lo hace esperar impaciente los comentarios o ‘Me Gusta’ de tus amigos y conocidos. Es mejor preocuparse por lo que te rodea que de esos “falsos” momentos de alegría que únicamente pueden beneficiarte en un instante puntual y generalmente ni eso.

En conclusión, las redes sociales pueden ser un arma letal contra la integridad de una persona. Por lo que debemos controlar nosotros nuestras redes sociales, y no dejar que nos controlen ellas a nosotros