Rug Pulls

Los delitos de estafa ligados a bitcoin (BTC) y las demás criptomonedas del mercado han registrado un aumento considerable este 2021, con los Rug Pulls o ‘tirones de alfombra’, como una de las actividades ilícitas con más presencia y crecimiento

De acuerdo con la información de la firma de análisis de blockchains, Chainalysis, se trata de un nuevo tipo de estafa con criptomonedas y que se da, por lo general, en plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi), como los exchanges descentralizados (DEX).

El delito se basa en que los desarrolladores de un proyecto de criptomonedas, generalmente de nuevos tokens, lo abandonan inesperadamente o retiran la liquidez del activo, llevándose consigo los fondos que los usuarios invirtieron.

La propia firma lo define como los casos en los que los desarrolladores construyen lo que parecen ser proyectos legítimos de criptomonedas, que van más allá de monederos para oportunidades inversión, antes de tomar el dinero de los inversionistas y desaparecer.

Según Chainalysis, los rug pulls se han convertido en el tipo de estafa del ecosistema DeFi que más ha crecido este año, abarcando un 37% de todos los ingresos obtenidos por actividades ilícitas solo en 2021, frente al 1% registrado en 2020. Eso representa un aproximado de USD 2,8 mil millones en criptomonedas extraídos a víctimas en el corriente año.

Precisa la firma que la mayoría de estos delitos implican que los desarrolladores creen nuevos tokens y los promocionen para que aumente su valor, proporcionando liquidez al proyecto, tal como ocurre con la mayoría de los proyectos DeFi.

«Sin embargo, en los rug pulls, los desarrolladores retiran los fondos de liquidez, enviando el precio del token a cero y luego desaparecen», dicen, y aclaran que esta estafa prevalece en DeFi porque con los conocimientos técnicos adecuados, «es barato y fácil crear nuevos tokens en la cadena de bloques Ethereum y otras semejantes y hacer que se incluyan en intercambios descentralizados (DEX) sin una auditoría de código».

Ese último punto es crucial: los tokens descentralizados deben diseñarse de tal manera que los inversionistas que tengan tokens de gobernanza puedan votar sobre cosas como cómo se utilizan los activos en el grupo de liquidez, lo que haría imposible que los desarrolladores drenan los fondos del grupo. Si bien las auditorías de código que detectarían estas vulnerabilidades son comunes en el espacio, no son necesarias para enumerarlas en la mayoría de los DEX, por lo que vemos tantos rug pulls.