SEO y su uso estratégico

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“SEO no es una táctica. SEO es una estrategia que utiliza tácticas para obtener un propósito: tráfico orgánico calificado”.

                                                     G. Fiorelli

La estrategia es la técnica que se usa para identificar los objetivos generales. Es una herramienta para preparar los medios para conseguir la victoria. Al tiempo que la táctica es la manera de actuar, la que se considera más conveniente para lograr un fin o bien resultado. Tomando en cuenta estas definiciones, se puede aseverar que la estrategia es una cosa que antecede a las tácticas, o bien mejor dicho, las prepara y después las usa en el campo de forma activa.

La estrategia viene primero, es el pensamiento creativo y organizacional basado en nuestro conocimiento y elementos conocidos de la situación a tratar; es el análisis y preparación de un plan/proyecto para conseguir una meta de la mejor forma posible (lo que, en nuestro caso, asimismo podría representar en el menor tiempo y esmero posible para el profesional y al mejor costo para el cliente del servicio, ¿Verdad?).

Las tácticas desplegadas por una estrategia pueden ser múltiples y cada una es buena para explotarla por su lado.

Si el propósito final de la estrategia es “acrecentar el tráfico desde buscadores y bien enfocado en nuestro lugar”, las tácticas a desplegar pueden ser:

– Análisis y también identificación del nicho.

– Análisis de la competencia.

– Optimización del sitio web (que puede incluir: diseño web, redacción promocional, arquitectura web, links internos y externos, datos estructurados, velocidad de la web, optimización de banners y publicidad, optimización de formularios, etcétera);

– Enlace earning (creación de contenidos de alta calidad y su difusión por medio de social, guest posting, ebook, vídeo, audio, infografía, diapositivas, etcétera).

– Estudio de datos (analítica).

Por lo tanto, quienes se encargan del SEO, posicionamiento en buscadores (y/o marketing entrante), deben primeramente, diseñar con el cliente (la contribución de la propia marca es esencial para otorgar tanta información como resulte posible a la agencia) la mejor estrategia para el propósito que se debe lograr y, ahora, orquestar las distintas tácticas para conseguirlo “con el menor sacrificio posible”.

¿Y tú? ¿Puedes implicar siempre y en toda circunstancia al cliente del servicio en la planificación de la estrategia? ¿En tú entender, cuáles son los primordiales inconvenientes que se hallan en este proceso?