¿Videos subidos de tono?

Actualmente en la era en que vivimos, o nuestra época por decir así, el internet ha sido y es una herramienta muy utilizada y ventajosa para la mayoría de los usuarios. A través de ella, podemos conversar con amigos, aunque estén muy lejos, emprender algún negocio, trabajar desde casa, estar más comunicados con los nuestros, conocer e informarnos sobre los acontecimientos actuales, descubrir y aprender sobre multitudes de temas, ver videos, películas, y demás.

Son muchas las funciones que podemos hacer a través del internet, y ha sido de grande bendición para muchos. Pero del mismo modo que todos podemos ocupar de manera adecuada el “internet”, también se puede ocupar de manera no adecuada y deshonesta.

La juventud de hoy ha crecido con esta tecnología en la cual, escasamente hay relaciones humanas entre ellos, esto genera un alto índice de ausentismo en el nivel de vida social.

Lamentablemente esto ha ocasionado que tanto jóvenes como actualmente adultos, ingresemos en este sistema de vida, en el cual todo se maneja por vía chat, o correo electrónico, haciendo así que nosotros como adultos, nos sumerjamos en éste mundo desatendiendo así, lo que hacen nuestros hijos.

Y es que es tan fácil entrar a ver un video, que te relaciona con otro, y otro y este a su vez otro, y así sucesivamente hasta que algunos de nuestros jóvenes y hasta niños, sin querer, lleguen a ver “ciertos videos de contenido sexual”.

Pero ¿qué tiene de malo que un adolescente, joven puberto, vea este tipo de videos? Me podrá decir más de alguno, y tal vez piensen, “yo los ví desde que tenía 12 o 13 años”, y si, tal vez lo hiciste, tal vez aún más pequeño o más grande, en cada persona varía.

Pero el asunto aquí es que, ojalá solo quedara en “ver” ese video y ya, pero lamentablemente no es así, el mirar, produce en la personita, “una necesidad”, y esa necesidad produce a su vez también “un actuar” y en algunas de las ocasiones, lo llevan a la práctica con la novia o el novio, y es ahí, donde a pesar de la corta edad, encontramos jovencitos o señoritas, convirtiéndose en padres a su corta edad, con infecciones venéreas o sida.

Es de vital importancia, que nosotros como padres, estemos al pendiente de qué es lo que miran nuestros hijos, yo creo que como nosotros ya pasamos por “eso” queremos lo mejor para ellos y no nos gustaría que nuestros jóvenes se vayan a descubrirlo con alguna persona que trabaja y vive de eso o simplemente con el primero o la primera que se les puso enfrente.

Necesitamos hablar con ellos, explicarles la importancia de este tema de la sexualidad, y la gran responsabilidad que con lleva, no se trata de decirles hazlo con protección, se trata de animar a nuestros hijos a cuidar de su virtud y que no la pierdan por andar curioseando, ni con cualquier chico o chica que les hable bonito. Debemos enseñarlos a que no se trata de protegerse nada más, sino de algo que va mas allá, puesto que en cada relación sexual que tienen, se ligan a la persona con la que lo están haciendo, y algunas veces, esto trae consecuencias catastróficas.

Como conclusión, el internet es y ha sido una poderosa herramienta que beneficia a muchos, pero que todo depende del uso que le demos, por eso debemos cuidar que uso le dan nuestros hijos, velar por ellos, ya que en Aquel Gran Día nos pedirán cuentas sobre cómo cuidamos de ellos. Satanás está usando todos los medios posibles por hacer caer al joven y a la señorita, la pregunta aquí es ¿qué estamos haciendo para evitarlo?, les dejamos absoluta libertad, ¿para que hagan lo que quieran?, ¿conoces si tu hijo o hija aún es virgen, si ha sido ultrajado o ultrajada?

La palabra de Dios dice, en la 1ª. Carta de Pedro cap. 5 verso 18 “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”  y nuestros hijos, sin nuestra protección, sin nuestro cuidado, son presa fácil para ser devorados, recordemos que Satanás nunca  te presentará una manzana podrida, siempre te presentará el pecado de forma atractiva, agradable, dulce y apetecible, y si nosotros siendo adultos, fallamos y caemos, cuánto más nuestros hijos que están en la plenitud de la vida.

Te animo a que acerques a Dios para pedir guianza, sobre cómo actuar, aun así, el hecho de que te acerques, no significa que nunca pasará y ellos estarán exentos, pero si debes orar continuamente por ellos, para que en el momento en que la tentación llegue a sus vidas, tengan el conocimiento que les hayas impartido y clamen a Dios para poder vencer.

He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Salmo 127:3