Y todo por la eterna necesidad de expresar

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Ya he hablado antes de las propiedades idiotizantes de los smartphones. De hecho, creo que son más idiotizantes que lo que en su momento fue la televisión.

El problema es que son interactivos y han disparado esa necesidad que tenemos de estar diciendo o demostrando continuamente lo que hacemos, y también han disparado la impaciencia por satisfacer la necesidad de enterarnos de algo tan pronto como sea posible. Simplemente los usuarios empedernidos de los smartphones no dejan las cosas para cuando se dé la ocasión. Creo que esa necesidad de inmediatez es lo que verdaderamente está idiotizando a la gente.

Pero bueno, en esta ocasión no es el punto, sino un simple colofón. Recientemente abrí una nueva cuenta en Twitter, empecé a seguir a varias entidades que me parecieron interesantes y a otras que me parecieron obligadas, y quedé abrumado por la manera en la que llega la información: Inmediata, abundante, redundante, y salpicada de cosas que despiertan la curiosidad. Realmente Twitter es una gran herramienta para las personas que quieren estar enteradas de todo en todo momento. No es como Flipboard, que maneja todo ya más digerido y en forma de artículos, como si fuera una revista; ni como Tumblr, que en realidad no es más noticioso, sino expresivo, y que mueve a la empatía y las ganas de expresarse más abiertamente.

En fin, para todos los gustos hay, y pues yo tengo mi manera de mantenerme conectado al mundo por medio de la red. Eso sí, sigo evitando los chats. Simplemente no me gusta chatear a menos que sea mucho muy urgente. Verán que casi no uso el Messenger ni el Whatsapp.

Y claro, aunque es muy importante mantenerse informado, y muy práctico hacerlo por la red, además de que todos esos espacios son un buen lugar para expresarse, creo que lo mejor será siempre la compañía en carne y hueso. El internet sería tal vez como el cuarto de las injurias, nada más.

Aunque Facebook sigue siendo el lugar en el que la vida en carne y hueso y la vida en línea se siguen traslapando…

Y por cierto, aunque uso mi teléfono celular, yo prefiero seguir conectándome a internet por medio de la computadora.

En fin…

Foto: Pixabay con licencia de Creative Commons.