«Yo no pido objetividad, pero sí honestidad»

Javier Ruiz. Desde hace tres años, el periodista se encuentra diariamente en primera línea informativa presentando el programa matinal ‘Las Mañanas de Cuatro’, que según informó él mismo en su cuenta de Twitter hace pocos días, emitirá su último programa el próximo 14 de junio.

_6entrevistajavierruiz_efbebb7f

 

Comenzó en la radio, pero desde que dio el salto a la televisión no se ha movido del medio. ¿Lo echa de menos?
Echo mucho de menos la radio, pero esta nostalgia es moderada porque ‘Las Mañanas de Cuatro’ son pura actualidad y directo durante tres horas. Es lo más parecido que hay en la radio, pero con imágenes.

En su momento, ¿qué significó ocupar la silla del gran Iñaki Gabilondo?
Es uno de los mejores periodistas que conozco. Recuerdo que fue una responsabilidad muy grande e intenté seguir su rigor y honestidad intelectual, pero nunca un mismo estilo. No hay nada peor que querer imitar a alguien.

¿Cuál es la parte más positiva de ser presentador de ‘Las Mañanas de Cuatro’?
En un momento históricamente tan intenso, lo más positivo es tener una butaca en primera fila en esta ópera. Desgraciadamente, sin embargo, todo lo que sucede está creando demasiadas divisiones y enfrentamientos.

¿Se considera imparcial cuando hace su trabajo?
Yo no pido objetividad, pero sí honestidad. Si estoy dando una opinión personal, la expresaré como tal. Lo que nunca he intentado es engañar a la gente ni vender mis opiniones como hechos.

¿Qué supone haber tenido la oportunidad de recoger el Premio Ondas?
Es un honor subir al escenario para recoger este premio. Pero yo soy la cara del trabajo de muchísimas personas. Cuando tienes detrás un equipo que es bueno, es cuando brillas.

Si pudiera dar un paso atrás, ¿volvería a escoger el periodismo?
Lo escogería siempre, sabiendo las miserias que este trabajo, a menudo, conlleva. De hecho, no es un trabajo, sino una forma de vida. Pero, para mí todavía sería mucho peor no poder estar en este mundo y ser ajeno a todo lo que sucede.

¿De qué forma han afectado las redes sociales?
Un ciudadano con una manguera no es un bombero y una persona con Twitter no es periodista. El periodismo no es sólo comunicar. Es verificar, trabajar historias … Las redes sociales han multiplicado el mensaje, pero a la vez han devaluado su validez.